Cultura
Rábago despliega su universo creativo
Los dibujos y óleos de El Roto/OPS y Andrés Rabago ofrecen una mirada crítica, mordaz y poética de la realidad
Andrés Rábago, ayer, en la sala de Las Francesas.-J. M. Lostau
«Si vamos hacia atrás... ¿por qué nos dicen que hay que mirar hacia delante?». «Todas las iglesias se acuerdan de sus mártires y se olvidan de sus víctimas». «Si no podemos cambiar de horizonte, cambiemos de perspectiva». Estas frases que buscan la lectura rápida, sirven también para radiografiar las conciencias a través de un mensaje lapidario, directo y conciso. Su autor es Andrés Rábago y con ellas acompaña sus dibujos revelando el espíritu crítico y mordaz de este historietista y humorista gráfico. Desde ayer y hasta el próximo 21 de febrero, la sala de Las Francesas repasa la trayectoria de este poliédrico artista a través de un centenar de sus obras.
Andrés Rábago García (Madrid, 1947), conocido también como OPS y El Roto, es uno de los dibujantes más aplaudidos de España por su sátira de la sociedad. Tres formulaciones plásticas para ofrecer su visión de lo real. Tres pilares sobre los que se sustenta un sólido edificio cuyo único propietario es Andrés Rábago.
Cerca de un centenar de sus obras seleccionadas personalmente por él -50 dibujos de El Roto, 20 de OPS y diez cuadros de Rábago- recalan ahora en Las Francesas bajo el título Anocheció y amaneció (El octavo día).
Una resonancia bíblica en consonancia con la sala donde se exhiben. «Ahora ya no vivimos en ese mundo que Yahvé creó en seis días para descansar el séptimo. Ahora vivimos en la noche del octavo día, en un mundo hecho por los hombres y así nos va. Confiemos en que después del octavo día llegue el noveno con un nuevo amanecer», reflexiona el autor.
Medio centenar de dibujos de El Roto reciben al visitante en la sala principal. Junto a ellos, se presentan las obras de OPS y en una tercera dependencia, los óleos de Andrés Rábago.
Bajo las tres identidades, el artista ha desarrollado una polifacética trayectoria avalada por numerosos premios, entre ellos el Nacional de Ilustración en 2012.
Las tres nacieron en épocas y condiciones diferentes. Así, OPSsurgió en los años sesenta como respuesta a una época de represión y dictadura poco amiga del pensamiento libre. «Es una etapa que refleja los higadillos de la mente. El inconsciente o el subsconciente. Lo emocional. Los odios y los miedos. Es un territorio visceral», explica.
En los años setenta emergió El Roto, una figura más racional que apela más a cuestiones políticas y sociales. En sus viñetas irrumpen frases que reflejan su mirada crítica sobre la sociedad, la religión o a la hipocresía de la época:«Ya no me llaman negro. Me llaman de color pero me siguen tratando como cuando era negro» es un ejemplo.
La tercera parte de la exposición está protagonizada por una decena de óleos de gran formato firmados ya con su nombre y fechados en los últimos meses. Quizá es su faceta menos conocida. Ahora la palabra desaparece. «No hay nada que añadir», señala Rábago. Sus protagonistas «buscan la belleza que anida en todo ser humano y que tiene como vehículo el territorio de la luz».