Cultura

La OSCYL explora el mundo sonoro de Strauss y Sibelius

La portuguesa Joana Carneiro llevará las riendas de la Orquesta Sinfónica en el Auditorio

La directora portuguesa Joana Carneiro.-Carlos G.

Publicado por
Agustín Achúcarro
Valladolid

Creado:

Actualizado:

«Creo que de las obras que vamos a tocar, Las alegres travesuras de Till Eulenspiegel es la más complicada, por cómo está escrita, pues hay que conseguir que suene muy natural, y no olvidar que en Till es importante tener muy presente la imaginación del compositor, la historia real del personaje, lo que hizo y cómo está contado, y el que Richard Strauss quiso dar a algunos instrumentos los personajes de la historia, como a la trompa, al clarinete, al requinto, o a las violas», asevera Joana Carneiro, la directora del concierto de la OSCyL de este viernes y mañana en el Auditorio de Valladolid.

A Carneiro le gusta preparar minuciosamente el programa a solas «leyendo las partituras y cantándolas al piano», pues está convencida de que su labor previa debe asemejarse a la «de un actor que prepara un texto y que lo repite hasta que lo hace suyo».

En cuanto al Concierto para violín Op. 47 de Sibelius le da suma importancia a la preparación con el solista, por lo que escuchó a Ray Chen tocar la obra con la Sinfónica de Gotemburgo y trabajó después con él la partitura.

Así, en los ensayos en Valladolid, Carneiro se ha centrado en «tocar a solas con él la obra y dialogar sobre algunas cosas», para después con la orquesta «poder centrarse en detalles de expresión».

«En la Suite de El Caballero de la Rosa de R. Strauss –puntualiza la directora– prevalece una historia más emocional que en la ópera, sin una narrativa concreta, por lo que hay que crear la atmósfera de un viaje de amor, emocional, no cerrado».

Ante la orquesta le gusta presentarse con «una idea muy concreta de lo que quiere hacer» y en el momento de los ensayos cree que «se debe tener una gran flexibilidad» que permita «dialogar con los músicos para poder mejorar».

Joana Carneiro agradece el que «sus padres creyesen que era fundamental para la educación estudiar y escuchar música». Estudió viola y a los 9 años dijo que «quería ser directora», aunque ahora está convencida de que «no sabía lo que decía». Pero a los 18 años empezó dirección de orquesta y estudió en EEUU». Fue asistente en Los Ángeles de Salonen, y ahora dirige dos orquestas en Lisboa.

Una batuta ‘inusual’

Es obligado referirse a las incomprensibles dificultades que tienen las mujeres para ser directoras. «Yo tuve oportunidades y me apoyaron, pero hay que hacer que la sociedad comprenda que no es normal esta situación, y que hay que cambiar la mentalidad actual; cuando veo a una niña que quiere ser directora le digo que puede hacerlo».

Cargando contenidos...

Su ideal de trabajo es encontrar «un equilibrio entre la ópera, pues se aprende mucho y es un arte muy completo, y los conciertos» y en su agenda tiene subrayado dirigir La Pasión de Simone de Kaija Saaria y obras de Adams, al que tiene por «el mayor genio actual».