ELECCIONES 20-D
Gómez de la Serna, escondido, desoye las multitud de peticiones de renuncia del PP
Los ‘populares’ de Segovia endurecen ahora su discurso contra el candidato / Posada y Cifuentes exigen su salida

El ‘número dos’ por Segovia, Pedro Gómez de la Serna, durante la rueda de prensa ofrecida la semana pasada.-ICAL
Los populares segovianos endurecieron ayer su discurso contra el número dos al Congreso en su lista, Pedro Gómez de la Serna, que permanece oculto y desoye las numerosas peticiones de renuncia cursadas por altos dirigentes de su partido.
«Me hubiera gustado pedirle que renunciara, pero ni siquiera coge el teléfono; por eso hicimos pública la petición a través de los medios, tras conocer el expediente disciplinario abierto por la dirección nacional y el cúmulo de informaciones sobre sus actividades», señaló ayer, visiblemente contrariado, el presidente del PP de Segovia, Francisco Vázquez, que desde el viernes intenta hablar con él, según reconoció a este periódico.
«Se ha cargado la campaña electoral en la provincia de Segovia, donde numerosos concejales, alcaldes y otros miembros del PP trabajan, pese al daño que han causado los hechos». «Debería renunciar como así le han pedido altos dirigentes del partido y dejar de dañar innecesariamente la imagen del PP», insistió Vázquez.
El presidente de los populares segovianos reconoció su temor a la ‘debacle’ que supondría perder por primera vez su segundo diputado por esta circunscripción, tal y como pronostican algunas encuestas, que le otorgan ese escaño a Ciudadanos.
Los últimos sondeos apuntan que C’s y su representante por Segovia, Javier Recio lograrían ese escaño. Las encuestas no lo daban por seguro, pero Vázquez expresa su temor: «con todo lo sucedido, es difícil lograr el segundo diputado». «Si hasta ahora con el 40% de los votos el PP lograba dos diputados, esto ha roto la campaña», admitió Vázquez. «Parece que le ha hecho la campaña a Ciudadanos», agregó.
Vázquez lamentó la actitud de Gómez de la Serna no sólo en lo relativo al escándalo de las comisiones millonarias cobradas a empresas para la consecución de contratos, sino «su actitud como cunero, desvinculado de Segovia, pese a ser diputado por esta circunscripción», dijo. Así, recordó la ‘actitud ejemplar’ de otros que vinieron de fuera como Loyola de Palacio y ‘ejercieron de segovianos’. «A este no hemos conseguido verle por Segovia en más de 5 o 6 ocasiones al año; su acción política ha sido escasa y ni los comités ejecutivos convocados, ni las reuniones sectoriales, ni las territoriales han conseguido atraerle lo que debería a Segovia», lamentaba ayer su presidente provincial.
También la diputada Beatriz Escudero, su compañera en el Congreso de los Diputados, ha endurecido su postura, pasando del inicial «todo es legal» a criticar su actitud por ‘dañina’. «La actitud de Gómez de la Serna ni es ética, ni es estética, con independencia de que el Congreso hubiera aprobado la actividad de su despacho-asesoría», afirmó ayer.
«Esta manera de esconderse, no coger el teléfono –no sabemos nada de él–, demuestra una absoluta falta de lealtad, de respeto y de dignidad», añadió.
Este periódico intentó en repetidas ocasiones comunicar ayer con Pedro Gómez de la Serna, que tampoco respondió a las llamadas.
Quienes sí habló fue el presidente del Congreso de los Diputados, Jesús Posada, quien aconsejó a Gómez de la Serna que «abandone» la candidatura porque «perjudica» al PP. «Estoy convencido de que se siente inocente y ha dado muchas explicaciones en los medios de comunicación, pero siguiendo esa candidatura, sin poder hacer propaganda electoral, más bien perjudica», afirmó.
Con más contundencia se pronunció la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, en un acto de campaña celebrado en León. «Creo que el señor Gómez de la Serna ya está tardando en renunciar a su puesto de candidato al Congreso por Segovia, no solamente porque con su actitud está perjudicando gravemente a la candidatura del PP en Segovia sino para despejar dudas», aseveró.
Cifuentes incidió en que, sin prejuzgar la presunción de inocencia de nadie, aún siendo legal su comportamiento, considera que ha cruzado «claramente la frontera entre lo legal y lo ético», informa Ical.