Sanidad

Expertos en sordera piden pautas para orientar a familias de enfermos

Reclaman a la Junta un protolocolo que evite el «vacío» y favorezca la rehabilitación

Publicado por
Mar Peláez

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‘Su hijo padece una hipoacusia profunda’. El cribado que se realiza en todos los hospitales de la Comunidad desde 2003 permite diagnosticar si el niño oye o no oye desde las primeras horas de su vida. Pero, a ese diagnóstico precoz y a una orientación médica inicial le sigue una pregunta ¿y ahora, que? Las familias se enfrentan «perdidas» y «en solitario» a la búsqueda de los profesionales y de las terapias que se necesitan para lograr que su hijo alcance una vida normalizada.

Establecer un protocolo de actuación entre todos los profesionales del ámbito de la audición (otorrinolaringólogos, audiólogos, logopedas, foniatras) es precisamente uno de los principales objetivos de las primeras jornadas de intervención interdisciplinar en hipoacusia infantil que se celebrarán los próximos días 19 y 20 en la Facultad de Educación de Valladolid, coincidiendo con el Día Internacional de la Infancia.

Y es que, como aseguran los promotores de estas jornadas, el audiólogo Samuel García, del centro de audiología pediátrico Recoletos, y la logopeda Natividad Bueno, de Comunica, «Valladolid tiene recursos», lo que no cuenta es con «un protocolo que guíe a las familias hacia esos recursos». En Valladolid los hospitales tenían contabilizados el año pasado 1.500 casos de niños menores de 14 años con problemas auditivos.

La Asociación de Padres y Amigos del sordo (Aspas) «sirve hoy de timón a las familias», pero reclaman que sea la Junta de Castilla y León quien lidere y establezca un protocolo de actuación con todos los profesionales implicados en la hipoacusia, que permita cubrir «el vacío al que se enfrentan las familias» y que realmente exista una conexión fluida entre médicos, audioprotésicos, logopedas, profesores... «porque el criterio de todos es básico», apunta Samuel García.

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«La unión de todos los diagnósticos individualizados, sumado a una buena adaptación protésica y a una adecuada terapia de adquisición y desarrollo del lenguaje, favorecerá la rehabilitación del niño», señala Bueno, quien añade, tras su experiencia de más de 20 años, que si el niño solo tiene deficiencia auditiva «el alta puede llegar a los cuatro años».