60 SEMANA INTERNACIONAL DE CINE DE VALLADOLID
El cine con mujeres «no avanza»
Muestran su preocupación por los «peligrosos estereotipos» que invaden las pantallas televisivas y consideran que puede ser «terrorífico» el resultado del «abaratamiento y la vulgaridad» que sufren actualmente las jóvenes
Daniela Fejerman, Josefina Molina, Silvia Munt, Gracia Querejeta, Chus Gutiérrez, Inés París e Icíar Bollaín.-Pablo Requejo
«Todo ha ido a peor». Con una respuesta concisa y demoledora resolvía la directora Gracia Querejeta la pregunta cómo ha evolucionado el cine de mujeres en los últimos 15 años. «En mi caso, hace quince años escribía y rodaba, escribía y rodaba, escribía y rodaba… Ahora escribo y no ruedo, escribo y ruedo, escribo y no ruedo, escribo y ruedo. El cambio es sustancial».
No sólo la falta de trabajo preocupa a las realizadoras, también encendieron ayer todas las alarmas sobre los contenidos de la producción audiovisual con mujeres. «Hay una especie de abaratamiento y vulgarización de lo que es la mujer», lamentó Silvia Munt. «Hay que ser ‘tía buena’ y sólo duras lo que dura tu juventud. Tenemos que ganar esta guerra desde el cine y otras manifestaciones culturales o si no será terrorífico». Chus Gutiérrez habló también del peligro de los cánones de belleza que imponen los medios. «Si seguimos representando estos personajes tan estereotipados en todos sus ámbitos sociales y relacionales, no avanzamos como sociedad. Como mujer del siglo XXI quiero avanzar. Quiero que mis hijas y las hijas de mis hijas tengan un futuro mejor que el de nuestras madres y nuestras abuelas».
El director de Seminci desde 1984 a 2004, Fernando Lara, coordinó ayer la mesa redonda Femenino Singular. Recordó que hace quince años tuvo su germen esta cita cuando en el ciclo de nuevos directores se organizó un encuentro exclusivo para mujeres. Allí estuvo Icíar Bollaín, asidua al festival vallisoletano. «Desde entonces en números hemos evolucionado poco. Seguimos siendo pocas directoras, productoras, guionistas y sigue habiendo poco cine pensado por mujeres». Pero alabó que gracias a Valladolid y después al festival de Málaga, se puso en marcha la Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales (CIMA).
Daniela Fejerman quiso aportar un toque de optimismo. «El propio hecho de que en la mesa no se hable sólo de lo que nos falta, también de la creatividad y el poder femenino, ya refleja un cambio».
Josefina Molina recordó que en su generación sólo trabajaban en cine ella, Pilar Miró y Cecilia Bartolomé. «Y de repente conocí a estas niñas que están por aquí que son listísimas». «¿Por qué aunque seamos tan conscientes esto no lo conseguimos cambiar? ¿Cómo funciona exactamente la discriminación en esta profesión? Creo que es una mano invisible. Nadie sabe que está discriminando», planteó Inés París.