Sector Lácteo
García Tejerina cierra la entrada al acuerdo lácteo a UPA y COAG
La ministra de Agricultura respalda el pacto que afirma es una «suma de voluntades», mientras que la Alianza acusa a Asaja de «traicionar» al sector

LUCHA INCANSABLE. Los trabajadores de las BRIF volvieron a trasladar ayer sus reivindiciones a la ministra de Agricultura y a reclamar la mediación del Ministerio. Tras cerca de 60 días de huelga, denuncian la actitud de Tragsa y piden el reconocimiento d-Miguel Ángel Santos
La ministra de Agricultura, Isabel García Tejerina, reiteró ayer que al acuerdo lácteo se ha sumado «quién ha querido contribuir a ayudar al sector y a su viabilidad».
Preguntada por si el pacto está abierto a UPA y COAG, las dos organizaciones que se han desvinculado del Acuerdo al argumentar que el documento no tenía seguridad jurídica ni un precio de referencia para el ganadero, Tejerina dejó claro que «se podrán adherir las empresas que no lo conocían».
La ministra realizó estas declaracione en Valladolid en un acto organizado por la Universidad con las empresas e instituciones que trabajan con la UVA y al que llegó con una hora de retraso.
García Tejerina se refirió asimismo a la ayuda de 300 euros por vaca que hoy se aprobará en el Consejo de Ministros, e insistió en que «todas las explotaciones de Castilla y León que atraviesan especiales dificultades podrán cobrar hasta 10.000 euros por explotación».
La referencia que utilizará el Ministerio para determinar qué explotación cubre o no los costes de producción será la Red Nacional de Granjas Típicas, RENGRATI, que, según los últimos datos de junio de 2015, definía en Castilla y León que el precio de la leche para que la granja no comience a registrar pérdidas no debería ser inferior a de 0, 26 euros /Kg.
La ministra recordó también a los ganaderos que «estén o no sus representantes adscritos al Acuerdo, todo lo que haga la industria y la distribución, y los propios prodcutores agrupándose, será positivo para el sector».
alianza
Por su parte, desde la Alianza en Castilla y León se valoró ayer el acuerdo firmado este miércoles.
Su coordinador regional, Aurelio González, reconocía una «división sindical clara» que argumentó señalando que, «mientras que UPA-COAG defiende al ganadero, Asaja se sitúa al lado de la industria. «De poco vale que en Castilla y León algún responsable de Asaja quiera defender a los ganaderos si su organización traiciona a todo el sector», lamentó.
UPA-COAG destacaron la primera propuesta del Ministerio del pasado 18 de agosto en la que se hacía referencia a remunerar los costes de producción a los ganaderos, al menos para los volúmenes producidos hasta el fin de las cuotas. Apartado que ha sido eliminado, según esta organización, por las «presiones» de la industria.
Esta organización cree que se ha traspasado «la línea roja» y como señaló Aurelio Pérez, coordinador de la Alianza, que la negociación «ha ido hacia atrás».
Para ellos, el Acuerdo firmado no deja de ser la expresión de «buenas intenciones» por parte de la industria y la distribución. De hecho, según la Alianza, «hoy ya se está incumpliendo el acuerdo en Castilla y León». Por eso, antes de dar nombres, han pedido que se rectifiquen los contratos a la baja.