Diario de Valladolid

Las vacaciones también son para mascotas

La demanda de las residencias caninas y felinas durante el verano se dispara hasta colgar el cartel de ‘completo’ / La crisis ha provocado que la estancia media de los animales se reduzca de tres semanas a poco más de siete días

Algunos de los perros que pasan sus vacaciones alojados en el Centro canino La Yosa.-Alberto Mingueza

Algunos de los perros que pasan sus vacaciones alojados en el Centro canino La Yosa.-Alberto Mingueza

Publicado por
Carlos Muñoz
Valladolid

Creado:

Actualizado:

Para muchos españoles resulta un quebradero de cabeza los preparativos de sus vacaciones estivales. Preparar la maleta, el temor a que sufran un robo durante su estancia fuera de casa y la imposibilidad de poder llevarse con ellos a su mascota. Para solventar este último problema existen alojamientos especializados para los animales de compañía. Durante el verano este tipo de hoteles también llenan todas su plazas, aunque sus huéspedes no demanden el típico turismo de sol y playa.

«La demanda aumenta bastante en verano y durante el mes de agosto solo admitimos a los clientes habituales», explica Jose Manuel Sastre, propietario de la residencia canina La Yosa, situada en la localidad de Simancas. Sus instalaciones cuentan con capacidad para alojar más de 100 animales de compañía. No solo cuidan perros y gatos mientras sus dueños disfrutan de un descanso en la playa, «también tenemos conejos, cobayas pájaros, ardillas...», indica Sastre, y añade que el animal más exótico que han alojado ha sido «un cerdo vietnamita».

Aunque cada vez los dueños miman más a sus mascotas, la crisis también ha hecho mella en el sector. Sastre lamenta que «antes de la crisis la estancia media se situaba entre 10 y 12 días, pero a partir de 2010 descendieron a 8». Pese a ello hay signos de mejora, «durante este año la situación está mejorando», reconoce el propietario de La Yosa. En la residencia canina y felina Los Valles, la estancia máxima durante el verano «puede llegar hasta las 2 y 3 semanas», indica Felicidad Escaja, empleada de la guardería para animales situada en el término municipal de Laguna de Duero y que cuenta con capacidad para 40 perros, 6 gatos y 6 plazas más para pequeñas mascotas.

Escaja coincide en que el verano es la época más intensa para el sector. «Coincide con las vacaciones de los niños», indica, «desde la última semana de junio hasta mediados de septiembre la demanda se dispara». Las vacaciones de Semana Santa, Navidades y los puentes son otras de las fechas en las que este tipo de residencias cuelgan el cartel de ‘completo’.

Durante su estancia las mascotas reciben todo tipo de atenciones, «les cepillamos, jugamos con ellos y cubrimos las necesidades de cada perro según las indicaciones del dueño», explica Sastre. En la residencia Los Valles también ofrecen adiestramiento básico «para evitar que el perro tire de la correa o que aprenda a sentarse», indica Felicidad Escaja. También cuentan con pista de obstáculos y piscina para hacer más amena la estancia de las mascotas. Sin embargo, la alta ocupación durante estos meses del año dificulta la tarea: «con tantos animales no damos a basto», advierte Mauricio García, propietario de la guardería canina Canuber.

Algunos de los dueños de las mascotas aprovechan la estancia de estas en las residencias para abandonarlas. Escaja reconoce que en alguna ocasión se han dado estos casos: «cuando ocurre nos ponemos en contacto con el dueño y en caso de que se niegue a recogerlo, lo denunciamos». Lamenta que este tipo de denuncias terminan solo en una «sanción administrativa» por lo que se ven obligados a quedarse con el animal para «evitar que acaben abandonados o en perreras», reconoce.

La denuncia se interpone «para poder autorizar la adopción» 20 días después de que se produzca el abandono, explica José Manuel Sastre. En su residencia canina «se produjeron dos casos», indica, «hace varios años abandonaron un perro de caza al que le buscamos una familia y, en otra ocasión, un gato que ahora vive con nosotros».

Durante el verano, la alta demanda dispara los precios. La mayoría de estos centros cobran diez euros por día en el caso de que el huésped sea un perro. En el caso de los gatos el precio se rebaja dos o tres euros dependiendo del centro. El resto del año los precios caen al igual que lo hace la demanda.

Los únicos requisitos que se exigen es que las mascotas cuenten con cartilla de vacunación y estén identificados con un chip. Además cuentan con un servicio veterinario para garantizar la seguridad de los animales.

A la vuelta de las vacaciones, tanto los dueños como sus mascotas habrán disfrutado de unas merecidas vacaciones en las que habrán escapado de la rutina y hecho nuevas amistades.

tracking