Diario de Valladolid

El padre de Ana Charle batalla por la custodia única de sus dos nietas

Defiende ante la corte de Nueva York que su piso de Valladolid es «2.000 veces más seguro» y que el padre ya abandonó 4 años a su familia

Ana Isabel Charle de Isla.-NY Post

Ana Isabel Charle de Isla.-NY Post

Publicado por
Íñigo Arrúe
Valladolid

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El médico jubilado vallisoletano Carlos Charle, padre de la psicóloga Ana Isabel Charle de Isla, asesinada el pasado 27 de abril a tiros en Nueva York por un antiguo residente del refugio de desamparados que dirigía la vallisoletana en el Bronx, batalla estos días para conseguir la custodia única de sus dos nietas, de 9 y 10 años, de padre dominicano y con el que residen en un peligroso y poco recomendable piso de Morris Avenue, en Nueva York.

Ypara ello apela a tres razones de peso:el turbio historial del progenitor, Manuel de Jesús Olivo; el inadecuado domicilio en el que están recluidas, y la última voluntad de Ana respecto al futuro de las niñas y que no era otra que estuvieran bajo la tutela de su abuelo.

El anestesiólogo lleva ya casi un mes residiendo en la Gran Manzana y desde entonces han rotado dos hijos, Álvaro y Daniel, para acompañarle en las complejas gestiones judiciales y de recepción de los restos de la fallecida. La mayoría de trámites ya están encarrilados.

Las cenizas de Ana Isabel ya están en España y, en fecha aún no determinada, dependiendo del regreso del padre de Nueva York, se celebrará un funeral en Valladolid en memoria de la psicóloga.

También está encaminado el proceso judicial contra el asesino de Ana, el «delincuente profesional», según los medios norteamericanos, West Spruill, de 39 años, quien tenía una obsesión enfermiza con la mujer que le había recogido durante 7 meses en el albergue para personas sin techo.

El gran trámite que retiene ahora en Nueva York al ex anestesista del Hospital Río Hortega es lograr la custodia única de sus nietas. A su favor cuenta con la opinión pública estadounidense, favorable a que las niñas rehagan su vida en el mejor escenario posible, según han reflejado medios como en NY Post, el NY Daily News o ‘El nuevo diario’, cabecera de referencia de los dominicanos en la Gran Manzana.

Buscado por el FBI

El padre de Ana no se ha andado con rodeos a la hora de exponer por qué sus nietas estarán mejor en Valladolid. En su demanda ante la Corte Suprema Estatal del Bronx, acusó a Manuel de Jesús Olivo de ser un «irresponsable» y de «abandonar» a su familia –Ana y sus dos hijas– en 2009 para asentarse en la República Dominicana. Un abandono flagrante se si se tiene en cuenta que su ‘fuga’ duró cuatro años, que en ese tiempo no se interesó por ellas y que usó, de forma chusca, tres apodos distintos para sortear sus obligaciones. Incluso un agente del FBItimbró en 2009 la casa de Ana y sus hijas en Queens para preguntar por el paradero de Olivo.

El médico vallisoletano ha expuesto más. Olivo, de profesión transportista de mudanzas, reside con su novia en un lúgubre y estrecho sótano de una zona deprimida y problemática de Nueva York; a veces deja a las niñas con el vecino del piso superior, y la casa es frecuentada por jóvenes poco recomendables para las dos niñas.

Frente a esta deprimente nueva vida de las menores, sostiene que su piso cercano al Puente Mayor de Valladolid es «2.000 veces más seguro» que el mugriento apartamento neoyorkino y que cada una tendrá su propia habitación y privacidad en la capital del Pisuerga. Incluso el plan es que estudien en el mismo colegio que su hija: ‘Santa Teresa de Jesús’ de la calle Felipe II. Y ante todo, ha dejado claro que Ana, que a los 36 años luchó contra el cáncer, ya le trasladó que su deseo era que las niñas se fueran a vivir con él si sucedía algo. De hecho, aparece como su tutor en su seguro de vida.

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