Un empresario denuncia que Puente le engañó para quedarse con su piso muy por debajo de su precio
David Pablo Martín acusa al candidato del PSOE de no hacer efectiva la opción de compra de 600.000 euros a la que el candidato del PSOE se había comprometido y, tras un alzamiento, lo adquirió por sólo 290.000
Tramo del paseo de Zorrilla, en el que se encuentra el piso adquirido por Puente-R. GARCÍA
El empresario vallisoletano, David Pablo Villar, acusa al candidato del PSOE a la Alcadía, Óscar Puente, abusó de su buena fe y de engañarle, tanto de él como da su familia, para adquirir un piso muy por debajo de su valor tras un lanzamiento hipotecario. Una conducta que el perjudicado define como «radicalmente contraria» a la ética que este político exige en la vida pública, en general, y en la política con los bancos, en particular, con la consecuencia de haberle creado un grave quebranto económico y personal.
El objeto de la discordia es la actual vivienda habitual de Puente en la actualidad. Ubicado en un inmueble entre el Paseo del Hospital Militar y la calle Puente Colgante, mide 282 metros cuadrados, incluye plaza de garaje y fue adquirido por Puente y su esposa por solo 290.000 euros en febrero de 2013. Sin embargo, tan sólo 14 meses antes ambos habían ofrecido por el mismo inmueble 600.000 euros, más la disposición a abonar los gastos de impuestos, incluido los de plusvalías de los propietarios.
En aquel momento la propiedad pertenecía a Florencio Martín Cambronero y Doña Natividad Ortega García, dos empresarios de la construcción que atravesaban cuya delicada situación económica les había llevado a presentar un procedimiento concursal personal.
Tres años antes, en 2008, habían adquirido ese piso para rehabilitarlo y ponerlo a la venta. La operación la realizaron gracias al banco Caixa Geral, entidad portuguesa en la esfera del Banco Espíritu Santo. Tal y como revelan las notas del Registro de la Propiedad de Valladolid, con ella suscriben una hipoteca de 570.000 euros y como avalistas figuran los hijos del matrimonio Ana y Pablo Martín Ortega.
Después de visitar el piso en venta y pedir una abundante documentación al respecto, Puente y su esposa remiten el 9 de diciembre al juzgado la oferta de los 600.000 euros más los impuestos que fue aceptada por el Juzgado de lo Mercantil para que se procediera a su venta. Sin embargo, Óscar Puente nunca hizo esa cantidad efectiva.
David Pablo Villar sostiene que gracias esa oferta no se admitieron otras de menor cuantía de diferentes personas pero que hubiera pemitido cancelar la hipoteca pendiente. «Es una maniobra que paralizó la venta y que no puede desconocer alguien versado en tribunales como Puente», señala.
El avalista recibió el segundo batacazo cuando el Caixa Geral lo saca a subasta, una convocatoria que se lleva efecto el 11 de abril y en la que no aparece ningún licitador. Según dispone la ley, el banco ejerce su derecho y adquiere el piso por un valor de 434.476 euros, el 60% de la tasación original, que no cubre la totalidad de hipoteca.
La sorpresa final llega cuando sabe de la venta de Caixa Geral a Óscar Puente por el precio de 290.000 euros. «Algo incomprensible y oscuro, dado que se habían aparecido anteriormente más sustanciosas de la este señor que nos dejó tirados», puntualiza Villar.
La venta a ese precio del bien tampoco salda la deuda hipotecaria que repercute sobre Villar.
Este ha hecho llamamientos al banco al que pide que no se le haga responsable de las consencuencias de las ruinosa operación y que liberen una carta de pago ya que el peso de esa hipoteca le perjudica en su vida profesional.
Asimismo ha remitido un correo esta semana al propio Puente en el que le pide que interceda ante el Caixa Geral y le explica: «Tanto a mi hermana como a mí quieren cobrarnos lo que usted y su señora se ahorraron».