Óscar Puente: «Es una extorsión para dañarme en elecciones»
Óscar Puente mostró ayer su «estupor e indignación» por las acusaciones de Villar y niega cualquier estratagema o trato de favor con el banco para hacerse con el piso. Reconoce que recibió un correo electrónico de Villar que tacha como «un disparate y un intento de extorsión para causar daño a dos días de las elecciones». «Yo no tengo la culpa de que un señor compre un piso para especular y ponga sus hijos como avalistas y que ahora uno de ellos quiera que vaya a presionar al banco para que le perdonen sus deudas. Pero si ni siquiera tengo mi hipoteca allí». Puente admitió a este periódico que, en efecto, realizó una oferta de 600.000 euros por el piso que, al final, pudo comprar por 290.000 euros. «La primera oferta dependía de una venta de mi casa anterior que se frustró». Señala, además, que no pudo ‘espantar’ a otros compradores ya que el juez de lo Mercantil «tan sólo dio una semana para hacer efectiva la compra por lo que el piso siguió a la venta a los pocos días ». De hecho, apunta a que supo por el administrador concursal que los propietarios recibieron después ofertas que superaban los 400.000 euros. «Y recibió la negativa porque querían más. Por allí pasó la mitad de Valladolid y conocidos míos como el antiguo director de El Árbol y siempre decían que no».
Puente rechazó de plano haber realizado ninguna artimaña legal. «Mi mujer y yo somos servidores de la ley y la respetamos».
El candidato socialista explica la adquisición final y más ventajosa de la vivienda tanto en la devaluación de la misma como en su insistencia. «Como mucho otros bancos, Caixa Geral hizo una tasación más realista que era la mitad de la inicial. Yo me hice con el piso de carambola a través de una inmobiliaria de Medina del Campo, después de que una señora presentara una señal y luego se retiró. Me enteré y ofrecí lo mismo».