sociedad
La fuga de extranjeros merma el padrón
Es la provincia de Castilla y León que mejor resiste la sangría poblacional, pero dice adiós a 2.934 personas, el 86%foráneos / Pierde 2.345 jóvenes de entre 20 y 29 años / Cuatro de cada diez habitantes tiene más de 50 años

Cifras de población de Castilla y León-Ical
Valladolid resiste mejor que el resto de las provincias de Castilla y León, pero sigue desangrándose. Y por cuarto año consecutivo perdió población. El pasado ejercicio 2.934 personas hicieron las maletas (ocho al día de media), lo que representa una caída del 0,55%, la menos acusada de la Comunidad.
Detrás de esta bajada está la huida de extranjeros, un colectivo merma un 9,1% al perder a 2.536 habitantes en un año. Mientras, los ciudadanos con nacionalidad española registran una disminución mínima (del 0,08%) de 398 personas menos.
Tras ese nuevo recorte, son 526.223 los empadronados en la provincia, la cifra más baja desde 2007. De ellos, casi 501.000 son españoles y 25.324 foráneos.
Por grupos de edad, las mayores pérdidas en la provincia se registran entre los treintañeros (hay 4.067 personas menos de entre 30 y 39 años) y entre los jóvenes (2.345 menos de entre 20 y 29 años).
El balance de Valladolid es similiar al registrado en el conjunto del país, donde la población disminuyó el año pasado hasta los 46,6 millones de personas, principalmente por la estampida de extranjeros (que bajan un 6,1%) y a pesar del aumento de inscritos españoles (que crece un 0,3%), según los datos publicados ayer por el Instituto Nacional de Estadística.
En Castilla y León, sin embargo, los protagonistas de esa ‘huida’ son tantos españoles como personas de otras nacionalidades. Y es que exactamente la mitad de los 24.049 ciudadanos que abandonaron la Comunidad el año pasado eran extranjeros, un colectivo que lleva tres años en descenso en la Comunidad. Así, 2014 cerró con casi 134.700 vecinos de otras nacionalidades, lo que representa el 5% de la población total de Castilla y León, frente al 10,1% de peso en la media nacional.
Castilla y León pierde así población por sexto año consecutivo al retroceder un 1% (66 personas volaron de este nido cada día), quedándose con 2.470.741 empadronados, la cifra más baja desde 1998.
Con este batacazo, la Comunidad vuelve a liderar la sangría nacional. En términos absolutos es la segunda autonomía que más habitantes perdió, sólo por detrás de Comunidad Valenciana. Y porcentualmente, su caída se sitúa en tercer lugar del escalafón estatal, precedida de Asturias y Castilla-La Mancha.
31 veinteañeros menos cada día
Por grupos de edad, en Castilla y León sólo aumentan los empadronados mayores de 50 años, pero sin amortiguar los descensos en los tramos de edades más bajos, donde se registran las caídas más notables. En concreto, el año pasado abandonaron esta tierra 14.330 personas con edades comprendidas entre 30 y 39 años. Especialmente preocupante sigue siendo la salida de la población de menos edad:11.422 jóvenes de entre 20 y 29 años se despidieron de la región el año pasado. Es decir, 31 veinteañeros cada día.
En el tramo de población de entre 40 y 49 años se mantiene el balance negativo, aunque no tan acentuado:son 5.635 empadronados menos en el último año. Similar balance arrojan los menores de 20 años, que disminuyeron en 4.175 personas.
Entretanto, aumentó el volumen de inscritos de entre 50 y 65 años (7.549 personas más los últimos doce meses) y los mayores de 65 (3.964 más).
La crisis expulsa a 88.600 jóvenes desde 2007
Con mayor perspectiva, desde el inicio de la crisis han volado más de 88.600 jóvenes de entre 20 y 29 años de Castilla y León y otros 48.000 con edades comprendidas entre los 30 y los 39 años.
La cuarta parte tiene más de 65 años
El envejecimiento de la población queda patente en la nueva radiografía demográfica del Instituto Nacional de Estadística, que revela que el 24,1% de los castellanos y leoneses supera los 65 años (cuatro centésimas más que un ejercicio antes). Los empadronados en edad de jubilación son 596.154.
La siguiente porción más numerosa de la ‘tarta’ poblacional la componen los inscritos de entre 50 y 65 años (522.366 personas), que concentran el 21% del padrón. Es decir, casi la mitad de la población de Castilla y León tiene más de 50 años y uno de cada cuatro habitantes supera los 65 años.
Más de 1.500 centenarios
A la vista de este envejecimiento es lógico que aumente el número de ‘veteranos’. Por primera vez hay más de 1.500 centenarios en la Comunidad (en concreto, 1.534 personas).
Cuatro años más viejos que la media nacional
Con menos nacimientos y a la vista de la pérdida de jóvenes, los castellanos y leoneses no sólo somos menos sino que también somos cada vez más viejos. La edad media en la Comunidad crece sin excepción cada año unas décimas y se sitúa ya en las 46,5 primaveras, cuatro años por encima del promedio registrado en el conjunto del país, que se sitúa en 42,4 años.
Estampidas en León, Salamanca y Burgos
De los más de 24.000 habitantes que abandonaron Castilla y León el año pasado, las principales salidas en términos absolutos se registraron en las provincias de León (5.720 personas menos), Salamanca (3.292) y Burgos (3.015).
Sin embargo, en términos relativos son Ávila y Soria, las dos provincias menos pobladas, las que acusan los retrocesos mayores, al perder un 1,35% y un 1,34% respectivamente.
A la cabeza en municipios poco habitados
Castilla y León, la Comunidad más extensa de Europa, también se sitúa a la cabeza nacional en dispersión poblacional. De los 8.119 municipios que hay en España, más de 4.933 tienen menos de 1.000 empadronados y, de ellos, la mayoría se sitúan en esta tierra (1.989), seguida de lejos por Castilla-La Mancha (637) y Aragón (622).
Con esas cifras no es de extrañar que el porcentaje de población afincada en municipios de menos de un millar de habitantes sea en esta Comunidad mucho más elevado que la media nacional:el 18,6% en Castilla y León frente al 3,2% del país.
El 82% pace donde nace
El 82% de los empadronados en Castilla y León (2.021.249 personas) ha nacido en alguna de las nueve provincias, aunque esté afincado en una distinta a la suya de origen.
Rumanía y Bulgaria
En los padrones de la Comunidad figuran habitantes de 122 nacionalidades distintas. De los 134.698 extranjeros inscritos, más de la mitad son europeos (72.484 personas), principalmente rumanos (26.687) y búlgaros (24.062), seguidos de lejos por los portugueses (9.785). Del continente americano proceden 31.016 ciudadanos, mientras que otros 25.502 tienen una nacionalidad africana (en su mayoría marroquí, como es el caso de 20.691 empadronados) y 5.634 tienen su nacionalidad en algún país asiático.