Diario de Valladolid

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EN LA ESCUELA PRIMARIA, una vez que los niños aprendan a leer y se manejen con la cartilla y los dictados diarios, se les deberían proporcionar las primeras nociones de lo que significa leer entre líneas. Es una destreza de esas que ahora se denominan soft skills o ‘habilidades blandas’, que convendría empezar a enseñar a los muchachos en cuanto empiecen a echar los dientes, para que sepan discernir cuándo se la quieren colar doblada disfrazando de una cosa lo que en realidad es otra y para que detecten los mensajes subliminales que les enchufamos los mayores por el embudo de la televisión, las redes sociales y los vídeos que nos atontan a todos. De esa manera, llegado el momento la juventud estaría preparada para entender lo que dice y lo que no dice, por ejemplo, el CIS de Tezanos, que cuenta que al PSOE le va de cine, de Premio Goya, en intención de voto. Pero calla que donde el PSOE gana apoyo es allí donde no se presenta Pedro Sánchez. Como en Castilla y León donde el socialista que gana respaldo, casi contra todo pronóstico, es un paisano con trazas de Mágico González, que cuando parece que viene de celebrar un bautizo se quita la chupa de cuero y en tres carreras te mete un gol electoral. Y ya, no pidas más. «He cumplido». El electorado afín al socialismo se ha pronunciado y ha preferido insuflarle vida al soriano, no fuera a ser que lo cambiasen por algún monigote sanchista. Pero eso no sale en el CIS de Tezanos, que sí ensalza a Sánchez como el más popular y presidenciable. Desde Ferraz se dibuja una posverdad muy diferente a la realidad y ahora se vende como un éxito de sus políticas que Martínez haya esquivado la debacle, como en Extremadura y Aragón donde les dieron la patada. En cambio, lo que pasa en Castilla y en León, quien lo iba a decir, es que Martínez se lleva una patada a seguir, como en el rugby, para levantar un PSCyL a su manera en los próximos cuatro años. A la suya y no la de Sánchez. Cómo rey del progresismo de Castilla y León, porque aquí tras el 15M a la izquierda de Carlos Martínez sólo hay campo vacío. A Sumar con IU no le salen las cuentas y ya es un arbusto seco rodando por el páramo arrastrado por el viento de la irrelevancia y a punto de caer en la sima de la degradación en la que habitan ya Podemos y Ciudadanos. Dos espectros que ya no tienen ante quien aparecerse. Ni siquiera se les sentirá vagar arrastrando las cadenas por los corredores del mausoleo nacarado. Cierren al salir. Mañueco suma y sigue. El alcalde de Castilla y León, como ya le llaman, le ha cascado las nueces al candidato de Vox en las nueve provincias. Un tal Abascal, un mimado de Tezanos que no salía en las papeletas pero ahí estaba y que ahora tendrá que echarse a los medios a ver si quiere hacer faena o rezonga para que le devuelvan el toro a los corrales. El 15M deja dos ganadores, uno que se conforma con su buena suerte y otro al que todo le sabe a poco y va a por su tercer mandato. Sigue la fiesta, pero no la de Alvise. A ese ni se le espera.

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