El precio de los carburantes sube en Castilla y León por pura especulación
Especulación. Eso es lo que se está produciendo en Castilla y León con el precio de los carburantes. El estallido de la crisis en Oriente Medio, provocada por el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán, se convierte en el caldo de cultivo perfecto que las gasolineras están aprovechando para elevar los precios por pura especulación. Y es así porque en los tanques y depósitos de las estaciones de servicio tienen hoy el mismo carburante que ayer, pero su precio está disparado.
Y, es así, por un mero afán especulativo, al albur de la guerra de Irán que, como sucediera con el aceite de girasol, cuando Rusia invadía Ucrania, subía de manera desmesurada, pese a que ni se había producido desabastecimiento, ni había que hacer un aprovisionamiento mayor. Era la misma aceite y lo único que variaba era el precio, de nuevo por una afán meramente especulativo.
Lo mismo sucede ahora con los carburantes. La gasolina, el gasoil y el gasóleo agrícola elevan su precios con la excusa del conflicto bélico en Oriente Medio, después del ataque a Irán. Y parece que así va a seguir siendo en los próximos días. Transportista y agricultores ya están dando la voz de alarma y exigen al Gobierno que actúe y tome medidas, primero para frenar esta disparatada y especulativa subida de precios y, después, para dar ayudas a quienes la padecen.
«Si no se actúa con rapidez, las consecuencias no serán solo para los agricultores, sino para toda la cadena alimentaria y esto lo vamos a pagar el eslabón más débil por abajo, que somos nosotros; pero también los colectivos más vulnerables por la parte del consumo». Así de clara se muestra la organización agraria UCCL, quien deja claro que esta subida de precios no responde a factores de mercado sino a la especulación. Para los representantes del campo lo que se está reproduciendo un patrón que el sector conoce demasiado bien, ya que ante cualquier tensión internacional, los precios suben con rapidez, pero cuando la situación se estabiliza, las bajadas son lentas y parciales.
Toca ya, y la Administración, en este caso el Gobierno, debe actuar para acabar con esta disparatada subida del precio de los carburantes, que responde única y exclusivamente a un afán puramente especulativo.