Diario de Valladolid

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EL SONETO es la catedral de la arquitectura en la poesía. Su andamiaje de catorce versos se me antoja lo más excelso fuera de prosa. Poco se valora hoy la rima que rima dentro del reglamento. Me van los versos que hacen música con las palabras. Con las rimas. El verso libre se me escapa. Un soneto está compuesto por catorce versos endecasílabos de arte mayor, que es aquel cuya métrica que tiene más de ocho sílabas… los versos se organizan en cuatro estrofas: dos cuartetos (de cuatro versos) y dos tercetos (de tres). Aunque la distribución no es estricta, normalmente el primer cuarteto presenta el tema del soneto y el segundo lo amplifica o lo desarrolla. El primer terceto reflexiona sobre la idea central o expresa algún sentimiento vinculado con el tema de los cuartetos. El terceto final, el más emotivo, remata con una reflexión grave o con un sentimiento profundo, en ambos casos, desatados por los versos anteriores. Guau. Pura ingeniería. Confieso: he tirado de la Wikipedia. El que esté libre de este pecado consultón que tire la primera piedra. No me negarán que el soneto se las trae. Y se las lleva. Es una construcción de primera, con su cemento armado de lógica, sus andamios prietos y las últimas tuercas de resumen. En el soneto, el poeta está detrás del edificio de catorce pisos sin ascensor. Releo a Lope, el que tiene casa en Olmedo… «Un soneto me manda hacer Violante, que en mi vida me he visto en tal aprieto: Catorce versos dicen que es soneto: Burla burlando van los tres delante. Yo pensé que no hallara consonante y estoy a la mitad de otro cuarteto: Mas si me veo en el primer terceto no hay cosa en los cuartetos que me espante. Por el primer terceto voy entrando y parece que entré con pie derecho, pues fin con este verso le voy dando. Ya estoy en el segundo, y aún sospecho que estoy los trece versos acabando: contad si son catorce, y está hecho». Sublime ingeniería. Ya sé que me lo he currado poco en esta columna, me dejé llevar por el soneto. La ocasión lo merecía. ¿O no? En realidad, de lo que quería escribir era del metaverso, palabro de nueva acuñación, pero, en mi vida me he visto en tal aprieto. ¿Cómo coño se rima un ecosistema virtual y tridimensional? ¿Qué tecla hay que tocar para que suene y dónde está el poeta que compone? Asistiré a clase la próxima vez. O no.

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