Los ciudadanos valoran mejora la sanidad que los políticos
UNO DE LOS GRAVES problemas que padecen los políticos, en general, no sólo en Castilla y León, pero que en Castilla y León se agudiza por el escaso conocimiento que la mayoría tiene del conjunto de una comunidad tan diversa, es que su percepción de la realidad suele estar en las antípodas de la percepción de la realidad de la gente a la que gobiernan o aspiran a hacerlo. Eso, cuando no caminan por realidades totalmente distintas. Es el caso de la Sanidad, que coloca a esta tierra en un nada despreciable quinto puesto en el ranking de Comunidades a tenor de la percepción de los habitantes, que son sus usuarios.
Este ranking ha sido elaborado y hecho público ayer por la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad, que no es sospechosa de no haber sido beligerante con el gobierno de Herrera, al que le montó dos sonadas y multitudinarias manifestaciones.
Sólo están en mejor posición Navarra, País Vasco, Aragón y Asturias. Las dos primera comunidades habitan en otra galaxia fiscal y de financiación, además de no contar con el inmenso tamaño y dispersión de territorios como Castilla y León. Asturias es un pequeña Comunidad uniprovincial con su población muy concentrada. Aragón podría ser el caso más parecido a Castilla y León, pero con muchísimos menos núcleos de población.
La realidad de los ciudadanos es que le otorgan un 6,9 a la Sanidad. ¿Qué político de esta tierra o de cualquier rincón del país goza de esa valoración ciudadana?. Casi el 70% considera que funciona «bien» o «bastante bien», según el indicador elaborado por el citado organismo. Y de los que ha tenido que recurrir a los servicios de la sanidad pública de Castilla y León el 87% entiende que la atención recibida fue «buena» o «muy buena».
Con estos datos que proceden de un estudio de los colectivos que más beligerancia mostraron contra los anteriores rectores sanitarios sólo se puede extraer la conclusión de que, pese a que hay problemas, como en todos los órdenes de la vida donde no reza la perfección, la sanidad pública de Castilla y León está altamente valorada por sus ciudadanos, que son los que verdaderamente tienen el conocimiento de la realidad de quien vive, padece y se beneficia de esa realidad del principal servicio público que presta una administración autonómica.
Y hay un dato revelador. En gasto per cápita sanitario, Castilla y León está en el noveno puesto. La ecuación es nítida: la buena gestión de los recursos siempre es más rentable que el despilfarro de los recursos. Es decir, en este aspecto Castilla y León resulta modélica. Con mucho menos gasto, muchos mejores resultados ante los usuarios.
Quiere decir que no hay problemas. Claro que los hay. Y serios. Los que esconden las medias de un estudio estadístico general. Los agravios entre territorios, especialmente en el capítulo de las listas de espera, las quirúrgicas y las de especialista. Y ese es problema que el nuevo gobierno debe atajar de una vez por todas. Pero para eso tiene que empezar a trabajar.