Diario de Valladolid

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CUANDO ya creía haberse visto todo en aquello que tiene que ver con la política y los políticos, en esto aparece Luis Fuentes y su intención de hacer de la sede de las Cortes su lugar de residencia habitual, a razón de cero euros del alquiler más gastos por cuenta del erario público, ese que se paga con los impuestos de todos los castellanos y leoneses. Y desde PPy Cs, los socios de este gobierno ejemplar que dirige los designios de la Comunidad, ni una mala palabra, ni el más mínimo reproche.

Ya es un despropósito que el ideólogo de ese mausoleo de edificio que son las Cortes de Castilla y León, cuyo sobrecoste en el precio inicial de adjudicación sumó una escandalosa millonada de euros, tuviera la ocurrencia de colocar ahí un pisito para el goce y disfrute del susodicho o la susodicha que los partidos tuvieran a bien colocar al frente de la presidencia de las Cortes. Pero resulta inaudito y rastrero, políticamente hablando, además de un insulto a los ciudadandos que el ínclito Luis Fuentes quiera ahora aprovecharse del mismo y acondicionarlo para su uso y disfrute. ¿Puede tenerse mayor desvergüenza?

Claro que sí, el querer justificarlo como que lo necesita y que le es imprescindible. Imprescindible para qué. ¿De verdad que con el sueldazo que se embolsa como presidente de las Cortes, a lo que se le añade coche oficial para ir y venir donde quiera, no le llega al ínclito Fuentes para alquilarse un pisito? ¿De verdad tiene que adueñarse de un espacio público en las Cortes para poder vivir? ¿Y estos, los naranjas, eran los que venían a regenerar la política y a los políticos?

Da igual que una mente preclara pergeñara en su día que ahí, en la sede donde cohabitan aquellos que fueron elegidos para dirigir y gestionar la cosa pública de la Comunidad, debía existir un espacio para que en el mismo se alojara el presidente de la institución. Lo que no tiene justificación alguna es que Fuentes quiera apropiarse del mismo durante los próximos cuatro años. Por más que se empeñe y por más vueltas que le dé no le asiste razón alguna, ni lógica ni política, para ello. El pertrecharse en ese pisito, que a buen seguro más bien será un pisazo, a cuenta del dinero público lo único que demuestra es lo poco o más bien nada que a Fuentes y a estos de naranja les importan las instituciones. Ya puestos, que lo alquile con menú del día incluido. Ah no, que estos son más de carta y ya le sale gratis. Cuanta desfachatez.

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