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PODÍA no haberlo conseguido, pero la vallisoletana Iratxe García se lleva el respaldo unánime de los 153 eurodiputados del Grupo Socialista para que sea su presidenta y, desde ya, la cabeza visible del segundo partido de la Eurocámara. En su primera intervención, la política vallisoletana subrayó sus nuevas prioridades. «Queremos una Europa que recupere su alma social, que ponga a las personas y la lucha contra las desigualdades en el centro de su acción política».

La dirigente socialista, que la legislatura anterior había sido presidenta de la delegación española, reiteró su voluntad en fortalecer a la familia de socialistas y demócratas en el Parlamento Europeo, y también en el resto de instituciones. «Quiero reforzar las relaciones de este grupo con nuestros aliados políticos del resto del mundo para consolidar la red de fuerzas progresistas que promuevan nuestros valores y principios a nivel global y quiero abrir aún más este Grupo a todos los actores sociales, como expertos académicos, ONGs, sindicatos y representantes de la sociedad civil, para que nuestra acción política sea más rica y permeable», explicó. Asimismo, apeló a la unión y fortaleza del partido en un momento complejo en la construcción europea. «Durante toda nuestra historia hemos sabido combinar el idealismo con medidas reales para atajar la desigualdad y la injusticia. Es momento de hacerlo otra vez», aseguró.

Europa es ya tierra conquistada para Iratxe García, que ahora ve cómo los suyo, el grupo socialista en la Eurocámara la elige como jefa y, además, por unanimidad con lo difícil que es eso en estos tiempos que corren, más en política y más entre los de uno.