Medidas urgentes para cubrir la falta de médicos
la falta de médicos de Familia es la principal dificultad con la que se encuentra en la actualidad la Consejería de Sanidad en materia de personal y las soluciones que ahora plantea su titular, Antonio Sáez, no parece que puedan solventarla a corto plazo. El consejero expondrá sus iniciativas en la entrevista que hoy mantendrá con la ministra de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, María Luis Carcedo.
La primera de ellas será la de habilitar y agilizar lo máximo posible la creación en Castilla y León de 23 nuevas plazas de Médico Interno Residente (MIR) para Medicina de Familia y Comunitaria. Estas plazas, según explicó Sáez, se incorporarían a la oferta de este año, que dispone para la Comunidad 120 de las 1.900 convocadas para todo el territorio nacional. Su distribución está pensada entre los hospitales de Soria, Aranda de Duero, Miranda de Ebro y Burgos y, según responsables de la Consejería de Sanidad, no afectarían a las oposiciones convocadas por el Ministerio, ya que simplemente se trata de ampliar la oferta. Pero ahí no acaba este capítulo. Antonio Sáez también propondrá a Carcedo una convocatoria extraordinaria MIR de Medicina Familiar y comunitaria de cara a disponer de estos especialistas lo antes posible, ya que, de otro modo, no empezarían a trabajar hasta mayo del año próximo.
En todo caso, hablamos de Médicos Internos Residentes, no de titulares, con lo que la solución, de darse, solo sería un parche para tapar un boquete.
Cuestión distinta es la habilitación de médicos procedentes de otros países que, de entrada, podrían incorporarse con mayor rapidez a diferentes plazas. Sin embargo, aunque en el seno de la Unión Europea el proceso es ágil, no ocurre otro tanto con el procedimiento de homologación de los títulos de más de 4.000 extracomunitarios para todo el país, que lleva un ritmo mucho más lento. Por tanto, es preciso acelerarlo mientras se avalúa el resultado de otras medidas puestas en marcha por la Consejería de Sanidad en los últimos meses.
Una de ellas, vinculada a los MIR extranjeros, consiste en que puedan trabajar en la Comunidad una vez terminen su especialización. Otra se refiere a una oferta de empleo por tres años para cerca de un centenar de residentes de Medicina Familiar y Comunitaria que terminan en mayo, con el fin de que se incorporen a los equipos de atención primaria de la Comunidad. Y, la tercera, fruto de un Decreto-Ley aprobado en febrero, incentiva con complementos de distinta cuantía a los profesionales sanitarios que acepten trabajar en zonas de difícil cobertura. Todas las medidas que implemente la Consejería para garantizar la cobertura sanitaria, especialmente en el medio rural, deben ser aplicadas. La cuestión es poder hacerlo cuanto antes.