El sector del vino, potencia económica de la Comunidad
SI ALGO TIENE potencial en esta Comunidad es la agroalimentación. Y, dentro de ella, el sector vitivinícola, es sin ningún género de dudas de los más pujantes en la economía de Castilla y León. La última demostración de esa fortaleza tiene que ver con la venta de ese vino de calidad en los mercados. Un índice que se mide desde el Observatorio Español del Mercado del Vino (OEMV) y que deja bien a la claras la pujanza del sector, que sitúa a las Comunidad como líder indiscutible a nivel nacional en venta al exterior de vino de calidad.
Unos datos que sitúan a Castilla y León por encima de terrritorios de la importancia de La Rioja, que ve cómo no sólo se frenan sino que caen sus ventas en todo lo que tiene que ver con la exportación.
Justo lo contrario de lo que sucede con las denominaciones castellanas y leonesas, cuyas operaciones de venta hacia fuera suman crecimiento tras crecimiento y sin tocar el precio.
Un dato, el del coste del vino, que viene a evidenciar la calidad de los vinos de Castilla y León que hace que, a diferencia de lo que sucede en otros lugares, no sea necesario vender más barato para aumentar el volumen de lo que finalmente entra y se compra por parte de la demanda.
Estos datos del observatorio del vino lo que están demostrando es el enorme trabajo que se realiza desde las diferentes bodegas por impulsar la calidad de sus vinos. Algo que se ve en todos los procesos, desde la vendimia y hasta el embotellado. Desde todas las denominaciones de origen de Castilla y León y desde todas las bodegas se trabaja y se apuesta cada vez más por la I+D+i, lo que sin duda viene a contribuir a la mejora de los vinos de Castilla y León. No ya a que se matenga la calidad de los mismos, sino que ésta se incrementa, algo que resulta fundamental para mantenerse entre las mejores en el enormemente complicado mercado exportador.
La realidad incontestable es que Castilla y León refuerza su posición de liderazgo en las exportaciones de vino de calidad, al ser la única Comunidad entre las grandes marcas que superaó la cantidad vendida en el mercado exterior. La evolución de Castilla y León se sitúa en términos relativos por encima de la gráfica que ofrece La Rioja y su pujante Denominación de Origen.
Esas son las cifras y son incontestables. Una realidad que va más allá de los fríos números y que coloca al mundo vinícola de Casilla y León y a todos sus profesionales como auténticos referentes en un sector tan competitivo.
El sector del vino es una auténtica potencia económica en la Comunidad, por el que debe seguir apostándose cada vez más de las administraciones porque genera riqueza y fija población, tan vital en esa tierra.