Necesario impulso a la FP dual con profesiones de más futuro
LA FORMACIÓN profesional evoluciona al alza. Sólo en los últimos diez años el número de estudiantes de FP ha aumentando un 51% en Castilla y León. Esta tendencia compensa la pérdida de matriculaciones que se registran en las universidades de la Comunidad.
El incremento de jóvenes que apuestan por la FormaciónProfesional podría deberse a diferentes factores, pero uno de los más importantes es la motivación que supone el hecho de que encuentran en este tipo de formación una vía más factible para encontrar un puesto de trabajo.
Sin embargo, hay una claro desequilibrio entre este volumen de jóvenes que apuestan por estudiar formación profesional con las ramas que realmente más necesitan las empresas. Esta disfunción pone en evidencia la desconexión que existe entre el sistema educativo y el empresarial.
Algo está fallando en el sistema educativo cuando más del 75% de los empresarios de la Comunidad desconocen lo que es la FP dual y uno de cada cuatro empresarios tiene dificultades para encontrar el perfil profesional que necesita su negocio.
La FP dual tiene la virtualidad de formar al alumnos en un centro educativo y en una empresa y esa es la apuesta necesaria para quienes aspiran a encontrar un trabajo de futuro y para quienes tiene carencias para su desarrollo empresarial.
Que el Diálogo Social vaya a primar en esta ocasión las necesidades de los jóvenes en paro da una dimensión del problema de futuro que tiene este segmento de la población que sufre un volumen de paro mayor que la media y son potenciales ciudadanos a abandonar la Comunidad autónoma.
En este contexto imprimir un mayor impulso a la FP dual, que tiene casi un cien por cien de integración laboral en empresas, es toda una obligación de políticos y de organizaciones empresariales. Es también una gran apuesta de futuro y una necesidad para coger con fuerza el tren de la competitividad.
Para que este impulso en el número de jóvenes que han optado por la FP sea más eficaz es necesario que exista una prioridad especial por aquellas ramas que más tienen que ver con las tendencia económicas que marcarán el futuro: las tecnologías y la sociedad digital.
Pero esa labor se quedaría corta si no se hace una amplia pedagogía en el mundo empresarial de la Comunidad, donde la atomización y la existencia de micropymes dificulta la extensión de esta cultura educativo-empresarial.
En definitiva, se trata de conseguir un acuerdo de Comunidad autónoma y de país para integrar a los jóvenes en una actividad económica de futuro con una formación integrada en centros de FP y en empresas.