El fascismo «durmiente»
ANDAN preocupados estos del PP porque ahora a su derecha les acaba de salir un grano que viene a restarles votos allí donde creían que ya no iban a perder más. Es lo que tiene el jugar con fuego, que puede acabar quemándote. Y eso es justo lo que acaba de pasarle a los ‘populares’ con VOX.
Dice Luis Aznar, que en esto de política sabe más que nadie cómo caminar de la derecha al centro, luego al centro-derecha y nuevamente a la derecha, que VOX era como una «formación durmiente» y que ahora parece despertarse con un cierto «tufillo xenófobo». Tufillo, no. VOX es una formación política xenófoba porque rechaza a los inmigrantes; a la que le importan nada las centenares de mujeres asesinadas a manos de sus parejas o ex parejas porque elevan la anécdota, el ridículo porcentaje de denuncias falsas, a categoría para cargar y cargarse la Ley contra la Violencia de Género;y que dicen defender la Constitución contra el independentismo catalán, pero son los primeros que se pasan por el arco el triunfo la Carta Magna al exigir que se acabe con el Estado de las Autonomías. Eso por no hablar que rechazan la Ley de Memoria Histórica y exigen poco menos que se mantenga la veneración y no se toque la memoria del criminal dictador.
Lo que olvida Luis Aznar, lo que olvidan los del PP, es que esos «durmientes» salieron de sus filas y crecen ahora alimentados por la radicalización de los mensajes de Pablo Casado, al que no hay que olvidar le faltó tiempo, en plena crisis del Aquarius, para lanzar sus soflamas contra la inmigración. Por no hablar de su ponerse de perfil, al igual que Ciudadanos, para sacar del Valle de los Caídos a Franco y que deje así de ser venerado con honores de jefe de estado.
Tiene razón Luis Aznar, la extrema derecha, el fascismo que ahora se ve y se expresa abiertamente en VOX estaba «durmiente». Pero dormitaba en el seno del propio Partido Popular. El problema de esta extrema derecha es que ahora aflora en VOX y que ya abarrota teatros, como en Valladolid, o plazas de toros, como la de Vistalegre. Y lo que es peor para combatirla, unos y otros, Partido Popular y Ciudadanos, no tienen mejor idea que radicalizar aún más sus discursos.
Sería bueno que dejaran de jugar con fuego para no despertar aún más a esa extrema derecha, a ese fascismo «durmiente».