Una compleja crisis demográfica sin soluciones que se agudiza
CASTILLA y León prosigue en su crisis demográfica sin que se atisbe un cambio de rumbo. El Instituto Nacional de Estadística contabiliza ya algo más de 2,4 millones de habitantes con la mayor pérdida de población del país tanto en valor absoluto como en valor relativo.
Este complejo fenómeno demográfico tiene ya diferentes aristas. La llegada de extranjeros no sirve por ahora para paliar un problema que se agudiza sobre todo pro tres provincias:Zamora, León y Ávila.
El envejecimiento de la población regional se une a la falta de atracción suficiente para que lleguen más personas de fuera y para que se retengan oriundas de la Comunidad.
Cierto es que la más que notable llegada de extranjeros amortigua un problema endémico que exige de soluciones multilaterales y de la cooperación de todas las administraciones públicas.
El hecho de que Castilla y León registre el 10,7% de personas de cien o más años cuando su población apenas representa el 5% da una idea del sobreenvejecimiento latente, por más que pueda verse también como un signo de esperanza de vida. Sin embargo, hasta este segmento de la población crece menos que en el conjunto de España.
La Estrategia contra la Despoblación que prometió el anterior Gobierno a las comunidades autónomas en enero del año pasado sigue sin concretarse y el cambio en el Ejecutivo no debería suponer una mayor demora porque se trata de un problema muy agudo para Castilla y León pero que se extiende a todas las comunidades.
Esa estrategia debe contar con el firme apoyo de la Comisión Europea y la cooperación de todas las administraciones. Sin embargo, su puesta en marcha no debe paralizar otras estrategias o planes autonómicos en marcha. La Ordenación del Territorio, que camina con excesiva lentitud, debe abordarse con consenso de todos lo antes posible.De la misma forma que son necesarios planes atractivos para impulsar la natalidad, medidas de conciliación laborales y una política de empleo que incentive a quienes no ven aún una recuperación que les inspire suficiente esperanza y confianza para implicarse en una mayor natalidad.
Esta compleja crisis deberá abordar a fondo los desequilibrios territoriales porque la despoblación no afecta por igual a todas las provincias y a todas las comarcas.
La delegada del Gobierno,Virginia Barcones, destacó en su toma de posesión el reto demográfico como su principal objetivo. Debe convencer de ello al Ejecutivo de su partido.A partir de ahora no hay excusas. El debate del estado de la Comunidad debe servir para avanzar en este ámbito y no solo para cruzarse reproches. Castilla y León se juega mucho.