Herramienta fundamental para el desarrollo rural
LA CONSEJERÍA DE Agricultura acaba de aprobar la primera herramienta financiera del país que viene a dar un impulso a la financiación del sector agroalimentario. Y, lo que es más importante, supone un impulso para el medio rural, tan fundamental para un territorio como éste.
Es cierto que estos fondos vienen de la mano del Plan de Desarrollo Rural (PDR), pero no lo es menos que tanto o más importante como que estén asignados es que se vehiculen a través de una herramienta. Y eso es justo lo que acaba de hacer la Junta de Castilla y León, a través del convenio firmado por las diferentes entidades financieras con la Consejería que dirige Milagros Marcos.
La orden, encuadrada en el marco delPrograma de Desarrollo Rural de Castilla y León, cofinanciado por el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (Feader), permite que Castilla yLeón se convierta en la primera comunidad del país y una de las primeras de Europa en aplicar un apoyo financiero de similares características. La Junta, de esta manera, apoyará proyectos de inversión a través de préstamos garantizados con condiciones especiales que concederán las entidades financieras a los agricultores, ganaderos e industrias agrarias y forestales.
El instrumento financiero para el periodo de programación 2014-2020 está dotado con 90 millones de euros para garantías (de los cuales el 63% corresponde al Feader), pero en su conjunto la aplicación del instrumento permitirá ofrecer hasta 2023 un total de 523 millones de euros en préstamos garantizados con fondos públicos, importe que por el efecto multiplicador como consecuencia de la reutilización de fondos podrá triplicarse.
Los préstamos concedidos irán destinados a apoyar inversiones y capital circulante siempre ligados a una inversión y tendrán un límite máximo del 400.000 euros para personas físicas y de un millón para jurídico. En el caso de las industrias el límite máximo es de 5.000.000 euros.
Los importes mínimos son 10.000 euros para explotaciones agrarias y 50.000 euros para industria. El importe máximo de capital circulante, dentro de los importes anteriores, es de 200.000 euros o el 30% de la inversión, el mayor de los dos.
Esta iniciativa dirigida al sector agroalimentario ofrece préstamos de 3, 5, 8, 10, 12, 15 y 20 años con entre uno y tres años de carencia.
Esta forma de apoyo financiero es compatible con la subvención a fondo perdido siempre y cuando el importe del préstamo y la subvención a fondo perdido no supere el importe de la inversión.
En definitiva todo un conjunto de iniciativas que vienen a articular una herramienta que resultará fundamental para el sector agroalimentario y para el desarrollo rural y, como tal, tiene que valorarse.