Sus Señorías los asesores toman los escaños
LLEGARON, se sentaron donde les pareció, sacaron sus instrumentos electrónicos, chatearon y se fueron más chulos que un ocho. ¿Quiénes son? Colonizadores de otro tiempo. No. Con cierto instinto colonialista, sí. Hablamos de la tropa de asesores y comunicólogos procedentes del Congreso y el Senado de España que ayer desembarcaron en las Cortes de Castilla y León para arropar a sus jefes, Ana Pastor y Pío García Escudero, y demás jefecillos que se acercaron ayer a provincias para conmemorar los 35 años del estatuto regional.
Pese a que se dedican a ello y sólo a ello, no deben saber que los escaños de un hemiciclo, aunque sea de pueblo, como el nuestro, están reservados exclusivamente a los representantes elegidos democráticamente por los ciudadanos. Dista mucho de ser democrática todavía la elección de asesores en la política hispana. Y el hemiciclo de Castilla y León, no sólo es de pueblo, sino que además es del pueblo. Y es el pueblo el que elige al procurador que quiere el pueblo que se siente en el hemiciclo del pueblo por ser el elgido por el pueblo y para el pueblo, que diría Rajoy, más o menos.
Pues estos a lo suyo. Llegaron y sentaron en el primer sitio que vieron vacío. Y este no era otro que la bancada que habitualmente ocupan lo morados de Pablo Fernández, que ayer decidieron no ir para no cobrar. ¿A que en sus respectivas casas no lo hacen? Ni lo dejan hacer. Pues en casa ajena sí. Ellos en los escaños y los senadores y diputados nacionales por Castilla y León, en la fila de invitados, donde les corresponde. Tremenda imagen la de la arrogancia a lomos de escaños ajenos la que hoy atestigua este periódico. Sólo queda contratar asesores para asesorar a los asesores sobre su lugar en un solemne hemiciclo, como es el del pueblo de Castilla y León.