Un oro debajo del brazo
Aldeamayor de San Martín cuenta por primera vez en su historia con un equipo de balonmano gracias a la difusión que se está realizando en la provincia / Los jugadores han vibrado con el triunfo de España en el Europeo de Croacia
Los jugadores y jugadoras del Aldeamayor de San Martín, junto a su entrenador Kiko Villalba, lanzan balones en el polideportivo del municipio.-PABLO REQUEJO
Esta semana todo el mundo habla de balonmano. Las portadas de los periódicos, los minutos de televisión y de radio son para la selección española y su nueva hazaña histórica en Croacia. Un momento dulce que se tiene que aprovechar para hacer cantera. Algo que desde hace ya unos cuantos años se intenta hacer en la provincia vallisoletana. Aunque en la ciudad, el siete metros es muy reconocido, en los pueblos todavía sigue siendo todo un extraño.
Desde hace ya unos años, el Recoletas Atlético Valladolid intenta llevar el balonmano entre los diferentes municipios de la provincia con su programa de ¡A jugar! Cigales, Mucientes, Fuensaldaña o Cabezón de Pisuerga ya tienen su equipo, y esta temporada se ha logrado en Aldeamayor de San Martín, todo un hito ya que nunca antes había contado con un equipo, lo que ha supuesto todo una alegría para una localidad donde el fútbol sigue siendo el deporte rey.
La actividad deportiva en Aldeamayor es amplia. Baloncesto, fútbol sala, judo, atletismo, pádel, bádminton, gimnasia o hockey. Sin embargo, todos los años había un Talón de Aquiles que era el balonmano. Bien por unas cosas u otras, este deporte nunca salía.
«La verdad es que no sabemos la razón, pero ningún año se apuntaban los niños», comenta el técnico de deportes en el Ayuntamiento del municipio, Mario A. García. Sin embargo, hace unos meses, durante la ‘Semana cultural y deportiva’, se realizó una jornada de acercamiento, y eso parece que fue el detonante para que la chispa surgiera entre jugadores y deporte. En total más de veinte niños y niñas, entre prebenjamín, benjamín y alevín, decidieron probar en una actividad que les ha cautivado. «Es una alegría muy grande porque el balonmano es un deporte de equipo muy solidario y donde tienen cabida jugadores con diferentes condiciones físicas, además prima la solidaridad en todas las líneas», explica, al mismo tiempo que reconoce que no es fácil que salgan otros deportes porque «algunos están muy consolidados».
De momento su participación se limita a jornadas deportivas que organiza la Diputación de Valladolid. La primera se realizó en Zaratán y el próximo 10 de febrero llegará a Cabezón. El siguiente reto es poder hacer un equipo en una categoría y federarse para jugar en la Liga. «Da gusto ver entrenar a los niños y niñas», apunta el técnico de Deportes, que pone el foco de atención en la «labor de compromiso» que realiza el entrenador, Kiko Villalba, un hombre de balonmano, con pasado en el Aula Valladolid y presente en el Recoletas Atlético Valladolid, que ha logrado inculcar el deporte del siete metros entre los niños.
«Es una gozada ver a los chicos como juegan al balonmano, lo han tomado con muchas ganas e ilusión y espero que tenga continuidad en el tiempo, comenzamos con 10 y ya somos más de 20», comenta el entrenador, que destaca que lo más importante a estas edades es que «todos jueguen minutos y disfruten de un balonmano donde tienen cabida todos».
Todo el equipo, incluso con los padres, no se ha perdido la excelente participación de España en el Europeo, a los que ven «como ídolos», y reconoce que todavía en muchos municipios no conocen las normas de este deporte. «Se quedan con la imagen de un deporte duro y difícil, pero cuando lo conocen se dan cuenta de que no es así», explica el técnico.
Todos los viernes, a las siete de la tarde, el polideportivo de Aldeamayor se viste de jugadores de balonmano, algo que no había visto en su historia, quien sabe si de aquí salgan futuras generaciones de oro para el balonmano español.