Sorpresas fronterizas
VALLADOLID prolonga a poniente, en su límite con Zamora, Salamanca y Ávila, la cuña de Torrecilla de la Orden, cuyo nombre original de Algodre remite al territorio de charcas y lavajos que salpican el occidente provincial. Luego se colocó el colgante de la Orden de Jerusalén para realzar su condición de encomienda fronteriza entre los viejos reinos de León y Castilla. El castillo, que sigue dando nombre a la parroquia, fue el núcleo alrededor del que se repobló la villa.
Una apuesta equivocada por Portugal en la sucesión de Enrique IV acarreó su destrucción, a fines del quince. Poco después, se construyó la Casa de la Encomienda, para albergar la administración fronteriza. La residencia del comendador tenía dos plantas con un patio en medio y perduró en su función hasta el siglo dieciocho. La compró en 1852 el consistorio para levantar en su solar la escuela y casa de los maestros. Aquella Encomienda llegó a contar, junto a las iglesias y sus derechos, con un par de palacios, casas, bodegas, lagares, paneras, pajares y un corral.
La iglesia del Castillo no guarda más vestigio que su nombre del primitivo templo románico, pero es monumento desde 1982. Después de sucesivas reformas, conjuga una cabecera remendada del dieciséis con cuerpo y torre barrocos. La torre emula en su diseño a las de Alaejos, aunque más chaparra. El interior se cubre con yeserías, una vez perdido el artesonado con los temblores del terremoto de Lisboa. El retablo es un magnífico conjunto escultórico, obra de dos seguidores de Berruguete.
De camino a Castrejón, domina un altozano la ermita barroca del Carmen, sede de la cofradía de los pastores. Sus adornos se concentran en la capilla mayor, separada por una reja, y en el camarín. Ambos espacios los cubren sendas cúpulas con yeserías. El retablo muestra en su ático una reproducción desvaída de la Santa Faz de Zurbarán. El original lo vendió el pueblo al Museo Nacional de Escultura en 1968, por dos millones de pesetas, dando pie a un áspero pleito con la parroquia que se prolongó durante una década.