Castilla y León marca la agenda de la conferencia de presidentes
QUE LA DESPOBLACIÓN es un problema de Estado, que transciende incluso a España y entra de lleno en Europa, es algo que la Junta de Castilla y León, con su presidente Juan Vicente Herrera a la cabeza viene resaltando en la Comunidad, en Madrid y hasta en Bruselas en el Comité de las Regiones.
Y, de nuevo, Castilla y León volvió a ser, una vez más, el abanderado en la lucha contra la despoblación. El vicepresidente y consejero de la Presidencia, José Antonio de Santiago-Juárez, en la reunión preparatoria de la Conferencia de Presidentes, que tendrá el próximo 17 de enero fue quien puso sobre la mesa la obligación de que el desafío demográfico sea uno de los ejes prioritarios de esa próximo cumbre de presidentes.
Planteamiento al que después se sumaron el resto de territorios, pero que finalmente será el Gobierno de Juan Vicente Herrera uno de los encargados, junto a Aragón y Baleares, de elaborar el acuerdo sobre población que se incluirá en la agenda de los presidentes.
Es cierto, y eso no lo niega nadie, que esta tierra sufre y de qué manera la sangría poblacional. Pero no es menos cierto que el problema no le es ajeno al resto del país. Y la mejor prueba es el frente común que han acabado por hacer Castilla y León, Galicia, Asturias, Aragón, Extremadura y Castilla-La Macha. Una unión que busca concienciar al Gobierno central de que se está ante un problema de Estado. Pero no sólo, porque la crisis poblacional traspasa fronteras y es uno de los retos que debe afrontar desde ya la Unión Europea.
Castilla y León lleva desde hace años luchando contra la despoblación con diferentes políticas, muchas de ellas salidas del acuerdo y del consenso, que a la vista está, no han acabado dando los resultados esperados. Pese a todo, son la demostración más palpable de que el Gobierno autonómico no ha bajado los brazos en la tarea de frenar esa despoblación.
Un trabajo en el que tienen que involucrarse, por supuesto, todas las fuerzas políticas y todos los estamentos de la sociedad. Aquí no vale mirar para otro lado. Es necesario empujar todos en la misma dirección y hacia el consenso.
Lo que acaba de conseguir De Santiago-Juárez, además de dejar claro que se está ante un asunto de Estado es hacer ver al Gobierno, es hacer ver al Gobierno y al resto de territorios del país la obligatoriedad de trabajar en un documento de consenso, de pacto y de acuerdo porque sólo así se podrá frenar esa sangría de población.
Castilla y León de nuevo da un paso al frente para liderar ese acuerdo y para exigir una financiación justa, en la que también se incluya la Dependencia. Eso es marcar la agenda de la Conferencia de Presidentes.