Diario de Valladolid

EDITORIAL

Tímidas señales de recuperación en el sector inmobiliario

Creado:

Actualizado:

EL SECTOR inmobiliario y todos los relacionados con la construcción de viviendas fueron los más castigados con la llegada de la crisis económica, debido, en gran medida, al estallido de la gran burbuja que se había formado durante la etapa de bonanza.

De los primeros años del comienzo de siglo hasta nuestros días, nada tiene que ver la situación de un sector que todavía intenta resurgir de las cenizas en que se transformaron muchas promociones inmobiliarias a partir del comienzo de la crisis, hace ya ocho años. Urbanizaciones inacabadas, esqueletos de edificios, empresas arruinadas y miles de trabajadores en el desempleo fueron las consecuencias del pinchazo de la burbuja inmobiliaria y de la caída en picado de la actividad económica.

Ahora, mientras la economía ya empieza a dar signos de recuperación, el sector de la vivienda ofrece algunas tímidas señales de que está saliendo del letargo, aunque todavía no puede hablarse ni mucho menos de vuelta a la normalidad. De momento, la principal vía de actividad se encuentra en la rehabilitación, hacia donde se dirigen los esfuerzos de las administraciones, ya que aún se cuentan por miles las viviendas nuevas que están a la espera de comprador.

En cuanto a la promoción, un ejemplo de que algo empieza a moverse en el sector lo constituye el alfoz de Valladolid, aunque no pueda ser extensivo al resto de la Comunidd. En el cinturón de la capital vallisoletana, dos municipios:Cabezón de Pisuerga y Arroyo de la Encomienda han dado luz verde a distintas promociones urbanísticas. En el primer caso, el Ayuntamiento de esta población situada a 15 kilómetros de la capital, acaba de aprobar inicialmente tres sectores residenciales con 828 viviendas, para una estimación de 3.312 vecinos. Estas promociones se sumarían al millar proyectado en otras dos áreas de expansión que cuentan con una tramitación más avanzada. Si todo esto sale adelante, Cabezón de Pisuerga, con una población de 3.600 habitantes podría a cabida a otros 4.000.

El proceso, sin embargo, es largo. Una vez aprobados los planes parciales de forma inicial, deben salir a exposición pública, ser sometidos a evaluación ambiental y a la aprobación definitiva, antes de acometer la redacción y aprobación del proyecto de actuación y de reparcelación, así como la redacción y aprobación del proyecto de urbanización.

En Arroyo, ejemplo paradigmático del boom inmobiliario y del posterior descalabro, el Ayuntamiento ha concedido la primera licencia desde hace ocho años. En este municipio pegado a Valladolid, el que más creció en la Comunidad durante la época de bonanza, la construcción de 129 viviendas puede animar a otros inversores.

tracking