Las matriculaciones revelan el pulso firme de la automoción
LA ASOCIACIÓN Española de Fabricantes de Automóviles (Anfac) difundió ayer su informe mensual sobre matriculaciones, según el cual estas han aumentado por encima del 10% en los nueve primeros meses en relación al mismo periodo del año pasado.
Este dato es un termómetro de primer nivel sobre el estado de la producción de vehículos, por más que buena parte de la fabricación de coches en España se destine a la exportación.
Los analistas y los institutos de predicción económica tienen en cuenta siempre a la hora de acometer sus informes de coyuntura la evolución del mercado de coches. Es un indicador clave del estado del consumo e incluso se toma en consideración para elaborar el Valor Añadido Bruto y el PIB.
Por lo tanto, el aumento de las matriculaciones es un síntoma de la recuperación económica, al tiempo que revela el pulso firme de la industria de la automoción, que en Castilla y León es uno de los principales motores de la economía regional.
El importante crecimiento registrado en un mes como el de septiembre, no especialmente positivo para el consumo, constata un despegue de las economías familiares. Sobre todo, si se tiene en cuenta que el plan PIVE terminó en julio. El hecho de que el crecimiento en nueve meses alcance el 10% pone de manifiesto que la recuperación tiene cierta dosis de estabilidad.
El impulso de las matriculaciones no sólo reanima la industria regional, sino que permite rejuvenecer el parque de vehículos y por lo tanto añade un factor de seguridad vial que durante la crisis se había enquistado y contribuye a reducir los accidentes de tráfico.
Castilla y León es una de las grandes potencias autonómicas en el sector del automóvil y España forma parte del grupo de los diez mayores fabricantes del mundo. La fabricación de vehículos representa en torno al 9% de la industria nacional. Consolidar estas posiciones es clave para la Comunidad y para España.
Por lo tanto, el incremento de las matriculaciones va más allá de la reactivación del consumo interno y constata el momento dulce que vive la automoción.
Una coyuntura que viene ratificada también por el bajo precio del petróleo y por lo tanto de las gasolinas, lo que también está animando a los consumidores.
El mercado de coches tira de le economía. Sería bueno que la ausencia del planes como el PIVE no redujera en los próximos meses la actividad en un sector que crea empleo y sobre todo que es primordial para la economía de Castilla y León.