Diario de Valladolid

EDITORIAL

Contención necesaria pero sin ser la única prioridad

Creado:

Actualizado:

CASTILLA Y LEÓN lleva años demostrando que, cuando se trata de contener el déficit público está a la vanguardia. El Gobierno de Juan Vicente Herrera evidenció, mucho antes del estallido de la crisis, que todo pasaba por no gastar, y sobre todo no malgastar, aquello que no se tenía.

Y lo hizo sin dejar de priorizar en sus presupuestos autonómicos las inversiones en Educación, Sanidad y Política Social. Muy al contrario, las mantuvo como los pilares de su acción de Gobierno. Pero sin dejar de mirar al déficit, para que éste no se disparara, como por ejemplo sí sucedio en otras comunidades, véase Valencia o Cataluña, por citar sólo algunos ejemplos, que después tuvieron que ser rescatadas por el Gobierno central, a traves de los diferentes fondos que fue creando.

Los distintos informes, públicos y privados, que venían a dar la máxima puntuación o entre las más altas a la Sanidad, la Política Social y la Educación, son una demostración más del buen rumbo tomado por Castilla y León. Freno al déficit, pero sin que ese recorte cayera mayoritariamente sobre lo que son los pilares básicos del Estado del Biernestar.

Las nuevas cifras de endeudamiento público sobre el Producto Interior Bruto (PIB), que se acaban de conocer por parte del Ministerio de Hacienda de Cristóbal Montoro, señalan una importante rebaja en el nivel de deuda que soporta la Comunidad, que además ve cómo se reduce sobremanera su necesidad de financiación.

Más allá de que este recorte en el déficit sea achacable a los mayores fondos que se reciben por la liquidación definitiva del sistema de financiación, muy por encima de lo que se obtuvo hace ahora un año, se demuestra también una buena capacidad de gestión.

Pero, dicho esto, y siendo cierto que la crisis económica vino a demostrar el despilfarro, en muchos casos, que se estaba llevando a cabo de los fondos públicos por parte de algunos gobiernos autonómicos, reducir y controlar el déficit no es que sea necesario, sino que resulta fundamental para después tener una buen capacidad inversora.

Eso sí, no debe ser la prioridad máxima. Cuando se trata de la política educativa, la sanitaria y la social, ahí lo que tiene que primar es el bienestar de los ciudadanos muy por encima de ese control del endeudamiento.

La contención del gasto es necesaria, y casi obligada para tener una buena base futura que dé garantías de inversión, pero no puede ser la única prioridad. Esa pasa por la protección del Estado del Bienestar.

tracking