Diario de Valladolid

Creado:

Actualizado:

LOS GOBIERNOS AUTONÓMICOS con cuencas mineras, Castilla y León, Asturias, Castilla-La Mancha y Aragón, junto con los sindicatos, la patronal Carbunion y los partidos políticos, salvo Podemos, PP e Izquierda Unida, acaban de sellar un pacto en Madrid para la defensa del carbón, de la minería y de las cuencas.

Una gran alianza que llega días después del anuncio de la Comisión Europea, por el que autorizan las ayudas para que el Gobierno de España palíe todas las repercusiones que le vengan dadas por el cierre de las minas no competitivas de aquí a 2018. Autorización que no es más que el certificado final de que ya no hay nada más que negociar con Bruselas. Y la mejor demostración es que la Comisión Europea da por hecho que el Ejecutivo central, ahora en funciones, se compromete a que las explotaciones mineras que quieran seguir más allá de ese 2018 tengan que devolver todas las ayudas percibidas.

Contra esta decisión, consensuada por el Ejecutivo central del PP y la Unión Europea, es contra la que ahora se presenta este acuerdo en el que todas las partes, el PP, Podemos e Izquierda Unida, tendrán que explicar por qué se salen de esta gran coalición que lo único que pretende es aprovechar el último resquicio que le queda de vida al carbón para tratar de salvarlo.

Y aquí la Junta vuelve a demostrar que en la defensa de la minería está dispuesta, como ya ha señalado en numerosas ocasiones el presidente Juan Vicente Herrera y ayer remarcó la consejera Pilar del Olmo, a pelear hasta el final «gobierne quien gobierne».

El momento es ahora. La unión que han conseguido los sindicatos y la patronal Carbunion puede ser la última baza que le quede a las miles y miles de familias castellanas y leonesas que, todavía hoy, dependen del carbón.

Es incomprensible que el Gobierno renuncie ya a tratar de negociar con la Unión Europea para que, de mantener el cierre de las explotaciones mineras en 2018, al menos aquellas que decidieran continuar porque entendieran que son aún competitivas y quisieran seguir apostando por la minería del carbón autóctono, fueran eximidas de una devolución que la lleva irremediablemente al cierre.

La respuesta a Europa tiene que ser la que se viene defendiendo desde la Junta y que ahora se pone en valor con este acuerdo que busca salvar la minería. Es cierto que es una alianza in extremis, que llega con casi en el tiempo de descuento, pero las cuencas, los mineros y las familias merecen cuando menos que no se tire la toalla sin plantar batalla.

tracking