EDITORIAL

Tordesillas es más que el Toro de la Vega

Creado:

Actualizado:

LA DECISIÓN QUE acaba de tomar la Junta de Castilla y León, al prohibir que se mate al toro en el torneo del Toro de la Vega de Tordesillas, es muy acorde con la sociedad. Una decisión que puede contrariar, sobre todo en Tordesillas, pero que va en la línea de los tiempos.

Supone una ruptura con la tradición, pero es que la tradición en sí misma, sin más argumentos, no sirve y son muchos los ejemplos que lo demuestran. La tradición por sí sola no es válida. La sociedad y el pensamiento cambian.

Está claro que hoy existe una contestación social muy grande hacia este espectáculo en concreto, que nada tiene que ver con los toros, ni las corridas. Lo que acaba de hacer la Junta es tomar la iniciativa y adelantarse a otros, como PSOE y Podemos, que solo amenazaron con llevar su prohibición al Congreso, algo que finalmente no hicieron.

La valentía es la del PP, el menos beligerante con este tipo de festejos y nada estimagtizado por el perfil antitaurino, frente a aquellos, Pedro Sánchez entre ellos, que se ahogaban en lamentos, cuando era y es su propio partido quien gobierna en Tordesillas y defiende el Toro de la Vega. UnPedro Sánchez que no pasó de una llamada a un programa de variedades.

Lo que sí es respetable es la decisión de Tordesillas y su Ayuntamiento. Pero la razón de Tordesillas, más que conocida, no puede imponerse a una razón mayoritariamente social. Es que, además y sobre todo, Tordesillas no es solo el Toro de la Vega. Tordesillas es mucho más. Es historia y de las más grandes de este país; una historia que el Toro de la Vega está estigmatizando. En los últimos tiempos, la capital del Tratado es más conocida por el festejo del Toro de la Vega que por su historia.

La tensión, agravada en los últimos años, es la mejor demostración de que hay que actuar. Tordesillas debe saber que puede recurrir, pero no puede ir contra la Ley. La misma ley que le venía amparando y protegiendo hasta ahora en la celebración del festejo y que, en este momento, tiene que acatar.

El decreto que acaba de aprobar la Junta, y por el que se prohíbe la muerte del toro al final del torneo, viene a expresar el sentir y la sensibilidad mayoritariamente social en contra de esta muerte.

Pero, además, también viene a respetar a los tordesillanos y a sus tradiciones porque les permite seguir con el desarrollo histórico de su torneo. Y porque resalta que el pueblo de Tordesillas, sus gentes y sus tradiciones son mucho más que el festejo del Toro de la Vega. Su historia no puede seguir ni un minuto más viéndose estigmatizada por esta polémica.