Diario de Valladolid

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NUEVO DATO ESTADÍSTICO y, de nuevo, Castilla y León lidera el empuje exportador del conjunto del país. Y lo hace no solo en el crecimiento porcentual, tal y como destaca el propio Ministerio de Economía y Competitividad, sino en el fuerte ascenso del saldo comercial, aquel que mide la diferencia entre lo que se vende y se compra fuera, las exportaciones y las importaciones.

Castilla y León ve cómo su economía recibe un nuevo impulso a través de esas ventas a un mercado exterior, que cada vez es más conocido para las empresas castellanas y leonesas.

Es cierto que existen desigualdades entre las provincias. Valladolid, Burgos y Palencia, sin duda impulsadas por la industria de la automoción, son las cabezas tractoras de este liderazgo de la Comunidad en el conjunto del país. Pero,no lo es menos que, excepción hecha de Salamanca y mínimamente de la provincia de León, todas las demás ven cómo suben exponencialmente sus exportaciones.

Datos que vienen a demostrar que las empresas de la Comunidad siguen con paso firme para afianzarse en ese mercado exterior, en el que cada vez sus productos son más reconocidos y aprecidados.

Fueron unos pocos, hace ya años, los pioneros en salir a buscar fuera a esos potenciales clientes que la grave crisis les cerró en el inteior. Pero esos pocos ahora son cada más. El trabajo de las administraciones, y eso es algo que reclaman sobre todo ese tejido de pequeñas y medianas empresas que copa la economía castellana y leonesa, tiene que estar dirigidos a que esas pymes se sumen a la ola de la exportación.

El camino ya viene trazado por aquellos que lo abrieron en su momento. Es en ellos, en su experencia, en su trabajo, en los que hay que fijarse. Pero desde las administraciones se tienen que guiar a quienes salen por primera vez. Son esas pymes la que tienen que sentir el aliento que les dé confianza para lanzarse, con los riesgos propios que tiene la economía de mercado pero con una red protectora, a la caza de ese mercado exterior en el que Castilla y León es ya un líder.

El impulso, el fuerte crecimiento continuado y ese liderazgo nacional son los espaldarazos que hay que aprovechar para sumar más mercado y más empresas. Castilla y León tiene potencial, sobre todo en automoción, pero no solo. Ahí está la industria agroalimentaria, la farmcéutica y la de bienes y servicios, por citar solo a algunas. El trabajo desde ya tiene que orientarse hace aprovechar este fuerte crecimiento para lograr que nuevas empresas salgan fuera. Eso sí, orientadas y protegidas.

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