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EL GOBIERNO central puso en marcha el pasado mes de marzo el primer registro de lobbys de España. Está inmerso en la Comisión Nacional del Mercados y la Competencia (CNMC) y en él están ya inscritas grandes patronales y confederaciones de empresarios sectoriales, así como ONGs que gozan de prestigio social.

En Castilla y León, la junta directiva de la asociación Empresa Familiar estudia ahora incorporarse a este mecanismo con el fin de hacerse oír mejor ante las administraciones públicas. En su propósito expreso, está el ser más transparente y defender mejor los intereses de ese centenar de asociados que representan cerca del 15% del PIB regional y ocupan a 80.000 trabajadores en la Comunidad.

Decida lo que decida la junta directiva de la asociación Empresa Familiar de Castilla y León en el mes de junio, la vocación de transparencia es positiva y recomendable, y la defensa de los intereses de sus socios es absolutamente legítima.

Esa voluntad de transparencia en las organizaciones empresariales es cada día más necesaria. Sobre todo, a la vista de casos nacionales de corrupción y de intentos de trato de favor de las administraciones públicas hacia las empresas.

El Registro de Grupos de Interés de la CNMC nació el mes pasado y ya hay cerca de 200 entidades inscritas. El decálogo ético que obliga a los registrados a asumir es exigente y contempla un elenco diversificado de situaciones anómalas que hay que evitar. Un decálogo que es imprescindible que se lleva a cabo y que se establezcan mecanismos de control periódico para su cumplimiento.

La transparencia en un mundo con múltiples intereses económicos es primordial. Los lobbys son grupos de presión que en su nacimiento en el siglo XVIII pretendían torcer hacia sus intereses la voluntad a los representantes de los poderes públicos, algo incompatible con la democracia.

Cuestión bien distinta es que sirvan para favorecer el diálogo y el conocimiento. Su inscripción permite que salgan a la luz y sean susceptibles de una mayor transparencia.

La CNMC tiene ahí mucho que decir. Este organismo ha demostrado casi siempre que vela por evitar la competencia desleal y que promueve la defensa de los consumidores y usuarios. Si con este registro, Empresa Familiar refuerza su buen gobierno y consigue ser escuchada mejor será positivo. Lo que nunca podrá admitirse es que el objetivo sea suplantar los intereses de la mayoría en defensa de una minoría más poderosa.