Fomento del empleo, prioridad absoluta
EN UNA Comunidad con 200.000 castellanos y leoneses sin trabajo, el fomento del empleo debe ser una prioridad absoluta. Así lo entienden tanto la Junta de Castilla y León como los agentes sociales y económicos, que hace dos meses suscribieron en el Consejo del Diálogo Social la Estrategia Integrada de Empleo, con varias líneas de actuación. El propio presidente del Gobierno autonómico, Juan Vicente Herrera, ha insistido en distintas ocasiones, –la última ayer mismo– en que los parados son su primer objetivo y deben ser el eje sobre el que giren los esfuerzos de las administraciones.
Una de las líneas de la estrategia es el Plan de Empleo Local (PEL), que este año cuenta con una dotación de 57,5 millones de euros para hacer posible la contratación de hasta 7.500 trabajadores. La apuesta es importante si se tiene en cuenta que la asignación en el año anterior fue un 19% menor, pero tiene su razón de ser en la necesidad de desarrollar todas las medidas posibles para combatir el paro.
El plan se distribuye en diez programas, dos de los cuales arrancaron ayer con la implicación de 58 municipios de más de 5.000 habitantes y las nueve diputaciones, que firmaron con la Junta sus respectivos convenios en la sede de la Federación Regional de Municipios y Provincias. Los primeros se reparten 10 millones de euros para contratar a 1.000 parados que están percibiendo la Renta Garantizada de Ciudadanía, y que trabajarán a tiempo completo durante seis meses en obras de interés general.
Las diputaciones dispondrán de 3,3 millones de euros para dar trabajo a 330 desempleados durante el mismo periodo, pero esta vez en tareas forestales o relacionadas con el medio ambiente. En este caso, no se trata necesariamente de personas en riesgo de exclusión, aunque sí de parados de larga duración, jóvenes o mayores de 45 años con cargas familiares y que no reciben subsidios.
Una de las características novedosas del PEL de este año es que genera empleo de más calidad, al establecer contratos de seis meses que dan lugar después a prestaciones por desempleo. Otra de ellas es una mayor implicación de las entidades locales en el plan, ya que pueden contribuir a ampliarlo cofinanciando programas y generando, por tanto, más puestos de trabajo.
Las mesas de Diálogo Social que han empezado su andadura en algunos municipios y diputaciones, y que van a extenderse a otros, van a contribuir a este objetivo, así como a enriquecer los programas de empleo de los años sucesivos. El Diálogo Social, que tan buenos frutos ha dado en el ámbito autonómico, extenderá así su campo de actuación a las entidades locales, donde sin duda resultará igual de fructífero.