Tierra de precariedad
EL AZAR hizo que mi cita con el dentista coincidiera con la detención del ‘capo’ de Vitaldent. En el poco tiempo que pude liberar mi boca le pregunté si la estafa de Ernesto Colman les perjudicaba o les beneficiaba. Se inclinó por lo segundo con una moderada prudencia o cautela. El low cost lo domina casi todo. Que la corrupción llegue hasta los dientes es una metáfora de estos tiempos de crisis y prueba en ocasiones la otra cara de la creciente y extendida precariedad.
No damos abasto. Y lo más grave no sólo es el enriquecimiento ilícito e inmoral de estos miserables, sino el fenómeno oculto y grave que crece directamente proporcional a la corrupción y que brota por todos los rincones con permiso de la ley: la precariedad laboral.
CCOO acaba de desvelar que la reforma laboral ha disparado un 36% los contratos temporales y a tiempo parcial, y que esta precariedad se ensaña en la Comunidad con una intensidad que duplica la media nacional. Su informe con datos oficiales constata que Castilla y León ocupa ahora la cola en porcentaje de titulados universitarios. Se rompe, por la fuga de talentos, el mito de autonomía formada. Formamos, invertimos en capital humano y se nos van los jóvenes por falta de oportunidades.
Mientras tanto, lo que debiera ocupar un pleno monográfico de las Cortes para tomar medidas urgentes se diluye en destinar el grueso de las energías parlamentarias a la trama eólica, donde nuestros diputados exhiben torpezas citando a muertos o juegan al escondite con permiso del presidente.
¡Como si no tuvieran más motivos para sacarle los colores a Herrera y al PP con este informe de CCOO! Es verdad que el presidente de la Junta llegó a cuestionar al principio algún aspecto de la reforma y que su apuesta por la negociación nunca estuvo en entredicho. Pero también es verdad que llegó a alabarla y nunca le pidió a Rajoy que por ella se mirara al espejo.
Tal vez alguien busque ahora una nueva seña de identidad para Castilla y León que se sume a los bajos salarios que ya han constatado Cecale, CCOO y UGT. Tierra de precariedad podría ser el eslogan si esto crece. Al fin y al cabo, esta Comunidad también es líder en parados que no cobran la prestación, duplica el peso de los desempleados de larga duración y hay brechas de edad que castigan con alevosía a las mujeres. Trabajo tienen las consejeras de Empleo, Economía y Hacienda y Familia e Igualdad de Oportunidades. Trabajo tienen los parlamentarios. Sobre todo los de la oposición. Un informe como el de CCOO les muestra con claridad la otra cara de este tiempo de corrupción. Al menos, mientras les nieguen en las Cortes comparecencias y documentos de sentido común.