Vender la moto
LEO en este diario (ayer) que la concentración motera de Tordesillas, Motauros, ha tenido un éxito incontestable. Una vez que los Pingüinos quedaron fuera de combate, como dice el chiste, por exceso de ingesta de Licor del Polo (y otros asuntos menos claros), aparece la Villa del Tratado como verdadera sede del caladero de motos en el invierno español.
Hace una semana se celebró la de Valladolid. Por el centro de la capital del Pisuerga había muchas menos motos que la noche del pasado sábado. Unos hablan de fracaso, otros del reinicio de algo que debe mejorar para acercarse a sus mejores tiempos, los de los Pingüinos clásicos, antes de que los ecologistas les hicieran soplar en los Juzgados el etilómetro medioambiental con una inusitada energía, lo que ahora parecen no hacer. También contó la torpeza y lentitud del anterior equipo de gobierno en la gestión del acontecimiento y la elección de la ubicación.
También hubo otra pequeña concentración en Cantalejo. Las tres tienen un elemento común: los pinares que albergan la acampada de los más sufridos y las carpas y escenarios para los conciertos. Bueno… hay otro dato coincidente: en los tres municipios hay alcalde socialista. Pero de muy diferente modo, sobre todo en las dos primeras poblaciones.
Mientras a orillas del Duero el resultado brillante de la concentración parece sustentarse en un Ayuntamiento sólido y un acogimiento social coherente y favorable a la manifestación de vehículos de dos ruedas (o tres), en Valladolid los indicios apuntan a la revelación directa de una fragmentación política excesiva que, es evidente, tiene y tendrá muchas consecuencias, y no buenas, para la ciudad.
Gobernar desde la debilidad de personalidad política y de respaldo de votos, concejales o escaños es una apuesta casi segura para el fracaso. El apoyo que no presta el votante de modo directo acaba subrogado en una servidumbre que impide una gestión coherente y firme.
Vender la moto por la ausencia de frases inadecuadas sobre las mujeres no parece suficiente coartada.