La 'otra vida' del aceite usado en Valladolid: estos son sus nuevos usos
El sistema de gestión de aceites usados recogió casi 9.448 toneladas en 2025 y las recicló en lubricantes regenerados y fuel industrial

Llenado de aceite
Durante el año 2025 se llegaron a generar 9.448 toneladas de aceite industrial usado, procedente de 5.000 establecimientos de Castilla y León. La empresa SIGAUS se encargó de recoger y tratar el 100% de estos residuos y se pudieron obtener cerca de 3.000 toneladas de lubricantes regenerados y otras 3.000 toneladas de fuel industrial. Para una producción siguiendo el procedimiento convencional, el del refinamiento del petróleo, se tendrían que haber empleado 1,7 millones de barriles de crudo.
El aceite industrial es muy utilizado en todo tipo de motores y maquinarias que necesitan lubricación para poder funcionar, durante su empleo, se degradan y generan sustancias tóxicas, además de incorporar metales pesados que los convierten en residuos peligroso y con un alto nivel de contaminación.
De evitar que este residuo contamine se encarga SIGAUS, que garantiza la recogida en cualquier punto del territorio y su transformación en recursos que puedan ser reintroducidos en la economía, tal y como se informa en la nota de prensa que la empresa ha difundido a los medios de comunicación.
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Según los datos que ofreció SIGAUS, durante 2025 se generaron 9.448 toneladas brutas, cantidad que incluye un 15% de agua y otros sedimentos, de aceite industrial usado en la comunidad, repartidas entre 4.874 establecimiento. El 43% de ellos se generaron en talleres mecánicos y el 17% en instalaciones industriales, aunque este residuo también se genera en otras actividades como las del comercio, hostelería, transporte o la agricultura, entre otras.
El hecho de que los lubricantes se usen en sectores muy diversos, provoca que el aceite industrial usado se genere de forma muy fragmentada en el territorio. Esta situación lleva a que se necesite una red logística que permita llegar a todos los puntos donde se genera. Durante el año pasado, las empresas gestoras que colaboran con SIGAUS y llevan a cabo 10.051 operaciones de recogida en 1.017 municipios de Castilla y León.
La financiación que proporciona a las empresas gestoras ayuda a garantizar la recogida de este residuo incluso en lugares más complejos o alejados. Solo en Castilla y León, se recogieron 3.794 toneladas de aceite industrial usado dentro de zonas rurales, 2.143 en las zonas de montaña y 1.470 en los municipios con menos de 1.000 habitantes.
Es importante también la relevancia que tiene en la recogida en zonas de especial valor ambiental. En los alrededores de espacios naturales que están protegidos, como es el caso de las Reservas de la Biosfera de la Meseta Ibérica y del Valle del Laciana, esta empresa recogió 301 toneladas en 240 puntos que generaban este residuo.
En el entorno de recursos hídricos, se recogieron en 184 establecimientos un total de 258 de aceite usado. Es importante porque este vertido puede perdurar entre 15 y 20 años.
Una vez se recoge el residuo, se le somete a diferentes tratamientos con el fin de eliminar las impurezas y recuperar los recursos materiales y energéticos que contiene, lo que permite que se pueda aprovechar como materia prima para fabricar nuevos productos.
Tras separar el agua y otros impropios, se consiguieron el año pasado 7.991 toneladas netas que fueron valorizadas en su totalidad. El 60% de ellas fueron sometidas a un tratamiento de regeneración, que es necesario desde el punto de vista ambiental, puesto que permite extraer las bases de los lubricantes con las que se puede llevar a cabo la formulación de nuevos aceites. Este tratamiento cuenta con un gran potencial, puesto que permite recuperar un recurso de alto valor. Gracias al aceite usado regenerado en Castilla y León en 2025 fue posible devolver al mercado 2.987 toneladas de nuevos lubricantes.
El resto fue empleado como fuel BIA, un combustible industrial con bajo contenido en azufre, que se utiliza en hornos y calderas industriales, del que se devolvieron 2.898 toneladas.
Además de generar nuevos recursos, estos tratamientos aportan importantes beneficios ambientales y económicos. "Los resultados obtenidos en Castilla y León reflejan la eficacia de un modelo que lleva dos décadas demostrando que es posible garantizar que el aceite industrial usado se recoja allí donde se genera y se reincorpore al ciclo productivo. El aceite usado es un buen ejemplo de que la economía circular no es un concepto teórico, sino una realidad capaz de aportar recursos valiosos y grandes beneficios ambientales", remarca el director general de SIGAUS, Eduardo de Lecea.