Horse arranca su pionera planta de fundición para nuevos motores híbridos en Valladolid
La industria arranca los trabajos de la nueva fábrica, que contará con una inversión de 45 millones y 150 empleos

Factoría de motores Horse de Valladolid.
Valladolid se impone entre las plantas de Horse para seguir avanzando en la producción híbrida del grupo. Y lo hace con un proyecto a futuro que incluye la construcción de una nueva planta de fundición de aluminio –pionera en España– que se destinará a la fabricación de culatas mediante un proceso innovador de gravedad basculante, ganando en capacidad de producción y autonomía.
«Esta nueva instalación no solo representa la introducción de un proceso inédito en España, sino la demostración de que Valladolid es un polo industrial capaz de situarse a la cabeza del sector», afirmó Patrice Hettel, CEO de Horse Powertrain, líder global en sistemas de propulsión de bajas emisiones, que ya tiene iniciados los trabajos para erigir la nueva instalación de 3.500 metros cuadrados (m2) en la que se aumentará la producción de 300.000 a 360.000 culatas al año. Así, los primeros motores híbridos que saldrán de esta nueva planta de fundición estarán listas para su distribución «el próximo mes de septiembre», indicaron desde la industria.
El proyecto, respaldado por una inversión de 45 millones de euros, supondrá la creación de 150 empleos en una factoría que actualmente cuenta con 2.281 trabajadores directos y más de 6.800 indirectos. Esas cifras se mantendrán, al menos, hasta 2028, después de que la Junta de Castilla y León declarase como Proyecto Industrial Prioritario las inversiones asociadas a los nuevos sistemas de propulsión de tipo híbrida por parte de Horse.
Si bien el proceso de fundición por gravedad basculante es totalmente inédito en España, la realidad es que en Brasil ya se había adoptado con anterioridad este tipo de tecnología, concretamente en la planta ubicada en Curitiba. De esta forma, en Valladolid Horse perseguirá el mismo objetivo: la fabricación de culatas, uno de los componentes más importantes y complejos de los coches ya que se encarga de sellar el motor para soportar las altas temperaturas que alcanza y evitar fugas de compresión, además de servir de asentamiento de otros componentes del motor que pueden afectar seriamente a su estructura principal.
«A diferencia de los métodos tradicionales de inyección a presión utilizados hasta ahora, el proceso de fundición por gravedad basculante mejora drásticamente la integridad estructural de las piezas, un requisito indispensable para los motores híbridos de alta eficiencia», resaltaron desde Horse a través de un comunicado recogido por este periódico. De esta forma, más allá del salto tecnológico, la nueva fábrica de fundición que se instalará en Valladolid, en un edificio de más de 14.000 m2, permitirá a Horse Powertrain internalizar la producción de sus componentes, garantizando su autonomía y un control de calidad en el complejo industrial vallisoletano.
«Hemos internalizado una tecnología innovadora, ganando en capacidad de producción y autonomía. Este hito es el resultado directo del compromiso y talento de nuestros equipos y también del respaldo de las instituciones regionales para seguir apostando por el futuro industrial de Castilla y León», destacó Haettel, también CEO en Horse Technologies, división de Horse Powertrain.
Aunque los nuevos proyectos forman parte de la dinámica habitual de una empresa, con modelos que van quedando obsoletos y que se van sustituyendo por nuevos, desde el sindicato CGT valoraron la noticia como «positiva», si bien subrayaron que «siempre que se respete la legislación en materia de contratación y en materia de seguridad y salud en el trabajo». Y en la misma se pronunciaron desde CCOO: «Es importantísimo porque nos da garantías también para la producción que vamos a tener de motores y, en consecuencia, de caja de cambios».
Con la futura fábrica de fundición en Valladolid, para Miguel Castro, secretario de organización de la Sección Sindical de CCOO Intercentros de Horse, es un ejemplo de que «las plantas españolas de Horse son una apuesta a futuro» gracias a los nuevos motores de baja combustión que, además, tienen el apoyo de la Unión Europea (UE), que ya tiene muy presente la adopción de los vehículos híbridos enchufables con gran autonomía eléctrica y motores que usen biocarburantes.
«Si en un futuro hay electrificación total, este proyecto se puede considerar como un periodo de transición. Lo que pasa es que la electrificación total tampoco es que esté garantizada porque cada día se escucha una cosa. Lo primero que se tienen que poner de acuerdo son los gobiernos de la UE y los políticos para saber por qué dirección se va a tener que tirar, en el sector de del automoción», reflejaron al respecto desde CGT, para afirmar a su vez que el aparente plan por el que se opta dentro del sector es la motorización híbrida.
«Lo importante es que los acuerdos que tenemos, tanto con Repsol, que hace poco se hizo, y con Aramco, pues empecemos a ver materiales sintéticos que lo que hagan al final es que los coches híbridos sean mejores que los eléctricos. Entendemos que son dos partes diferentes del futuro del medio ambiente, pero seguimos siendo estratégicos», añadió Castro sobre este contexto.
Al margen de lo que pueda deparar para el sector de la automoción este impulso a la hibridación que se realizará desde Valladolid, para CGT se plantea este proyecto como una oportunidad para resolver la negociación del convenio colectivo. «El escenario era un poco pesimista, incluso apocalíptico, pero ahora parece ser que hay luz al final del túnel, pues ya que vamos a sentarnos a negociar el próximo convenio en unos meses, pues esperemos que esto garantice la recuperación del poder adquisitivo que hemos perdido durante los años de inflación (...) Esperemos que si se va a generar empleo, si se va a generar actividad, si la empresa va a ganar más dinero, pues que eso nos ponga en un escenario en el que el nuevo convenio nos permita recuperar todo lo que perdimos en su momento», concluyeron desde CGT.