GANADERÍA
Palencia se suma a la apuesta por el vallado virtual regional
La provincia activa una línea de ayudas para introducir collares inteligentes en las explotaciones y reforzar una tecnología emergente vinculada a la gestión del pastoreo y la modernización del extensivo

Vacas morillas pastando en la localidad palentina de Monte del Rey.
El vallado virtual gana terreno en Castilla y León con la incorporación de Palencia a esta tecnología mediante una línea de ayudas para facilitar la adquisición de collares inteligentes en explotaciones ganaderas. La medida sitúa a la provincia dentro de una tendencia emergente que empieza a ganar espacio en la gestión del pastoreo extensivo. Una innovación que busca abrirse paso en uno de los sectores estratégicos del medio rural. La apuesta por esta medida moviliza 60.000 euros para subvencionar inversiones en sistemas de pastoreo virtual, con ayudas que podrán cubrir hasta el 70% del presupuesto aceptado. Cada explotación podrá optar a un máximo de 50 collares, además de baterías y cargadores en los términos fijados en las bases. Un apoyo diseñado para facilitar la entrada de esta tecnología en el sector ganadero provincial.
Las explotaciones de vacuno, ovino, caprino y equino inscritas en REGA Podrán acceder con dispositivos que deberán permitir geolocalización, delimitación digital de pastos y control del ganado sin necesidad de cerramientos físicos. La convocatoria prioriza además explotaciones situadas en zonas de riesgo de incendios, jóvenes ganaderos y pequeñas explotaciones. Un planteamiento que liga innovación, prevención y apoyo al extensivo. Con este paso, Palencia se suma a una línea que en Castilla y León tiene hasta ahora en Zamora su principal referencia. La provincia zamorana abrió camino con una línea de 300.000 euros para apoyar la implantación de collares inteligentes en explotaciones extensivas, una iniciativa pionera en la Comunidad que situó este sistema en el foco del sector.
Esa convocatoria permitió respaldar a 53 ganaderos e impulsar instalaciones en distintas comarcas zamoranas, consolidando el paso de experiencias piloto a implantaciones reales sobre el terreno. Un precedente que ha dado visibilidad a esta tecnología y que ahora encuentra continuidad con la incorporación de Palencia. El mapa del vallado virtual empieza así a ganar dimensión regional. Entre las ventajas que se atribuyen a estos sistemas figura una mayor flexibilidad en el manejo del pastoreo, la reducción de costes en cerramientos y un mejor aprovechamiento de recursos forrajeros. También gana peso su vinculación con el control de biomasa y la prevención de incendios. Dos argumentos que refuerzan su interés en una comunidad con fuerte peso de la ganadería extensiva.
La relación entre ganadería y gestión del territorio es precisamente uno de los ejes que impulsa esta tecnología. El pastoreo dirigido aparece como una herramienta capaz de contribuir al mantenimiento del medio rural, al tiempo que mejora eficiencia en las explotaciones. Un enfoque que encaja con algunos de los retos actuales del campo castellano y leonés.
Las ayudas palentinas contemplan que las actuaciones estén ejecutadas antes del 10 de octubre de 2026 y abren un primer escenario para medir la acogida de esta innovación en la provincia. Se trata de impulsar inversiones concretas y comprobar el recorrido real de la herramienta sobre el terreno. Un primer test para valorar su implantación. Más allá del apoyo económico, la convocatoria supone también un movimiento hacia la incorporación de soluciones tecnológicas en un sector donde la digitalización avanza con cautela. El vallado virtual se incorpora así al debate sobre modernización de las explotaciones. Y lo hace vinculado a eficiencia, sostenibilidad y nuevas formas de manejo. La entrada de Palencia refuerza además la dimensión autonómica de esta tecnología. Lo que hace pocos años parecía una solución experimental empieza a tener presencia en más provincias y gana espacio en la agenda agraria regional. Aunque aún en una fase inicial, el vallado virtual empieza a consolidarse como una herramienta con recorrido.
En una comunidad donde la ganadería extensiva tiene un peso estratégico, nuevas herramientas de manejo ganan importancia. El vallado virtual empieza a presentarse como apoyo al modelo tradicional, no como sustitución, y como una vía para reforzar sostenibilidad, competitividad e innovación en las explotaciones. A ello se suma el interés que esta tecnología despierta en un contexto marcado por costes crecientes, falta de mano de obra y necesidad de hacer más atractiva la actividad para nuevas incorporaciones. La innovación aparece así también ligada al relevo generacional. Un factor clave para el futuro del sector.