Diario de Valladolid

Las cooperativas de Castilla y León reivindican su papel

La Unión Regional de Cooperativas de Castilla y León demanda más apoyo de la Administración por el Día Mundial de estas entidades y el año dedicado a ellas por la ONU

Facturan casi 4.000 millones de euros anuales, con 35.670 socios en las nueve provincias

Trabajadores en las instalaciones de la cooperativa Cofrubi (Comercial Fruticultores del Bierzo), en Carracedelo (León), en una imagen de archivo

Trabajadores en las instalaciones de la cooperativa Cofrubi (Comercial Fruticultores del Bierzo), en Carracedelo (León), en una imagen de archivoICAL

Publicado por
Valladolid

Creado:

Actualizado:

Una buena parte del músculo agroalimentario de Castilla y León se nutre del éxito de su tejido cooperativo. Ciento cincuenta de estas entidades están agrupadas en la Unión Regional de Cooperativas de Castilla y León (Urcacyl). Suman casi 36.000 socios, más de 4.000 trabajadores directos, y facturan casi 4.000 millones de euros anuales.

Son números que dan una idea de la relevancia de estas empresas, que facilitan a agricultores y ganaderos tanto la producción como la comercialización de sus productos. Estos días salen a la palestra más que nunca, por la celebración el pasado sábado, 5 de julio, de su Día Mundial, justo este 2025, declarado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) como Año Internacional de las Cooperativas.

Con motivo de la efeméride, Urcacyl reivindica el papel de estas entidades y pide más atención y apoyo a la Administración. En este marco, solicitó el pasado viernes a todos los grupos políticos de las Cortes de Castilla y León que apoyen el manifiesto del cooperativismo, bajo el lema ‘Las cooperativas construyen un mundo mejor’.

Se trata de un manifiesto elaborado por la propia entidad que pasaría a ser, así, una declaración institucional de las Cortes si prospera la solicitud de Urcacyl. Un documento que «debe reflejar el sentir unánime de nuestros representantes» en las Cortes «y referirse a acontecimientos relevantes, como es esta Declaración de la ONU, para de esta forma trasladar a la sociedad la importancia de los valores que se pretenden transmitir», apuntan desde la Unión Regional de Cooperativas. Y es que el cooperativismo de Castilla y León, «ya más que centenario», tiene «una gran importancia económica y social», recuerdan.

«Las mayores empresas de las provincias de Soria y de Zamora son cooperativas, cuatro de las diez mayores cooperativas de primer grado a nivel nacional son de Castilla y León y, tras las cooperativas de Andalucía, las de Castilla y León son las que tienen una mayor facturación», explica la entidad. «De nuestras cooperativas, ubicadas en el medio rural, viven más de 40.000 familias de socios y trabajadores». Por ello ha pedido a todos los portavoces de los grupos parlamentarios y al presidente de las Cortes que se hagan eco de esta petición, y en el próximo periodo de sesiones se incluya en el orden del día y sea aprobado por la Cámara.

Urcacyl pone de manifiesto, en ese documento, su larga andadura en el sector, como organización que lleva «37 años representando, defendiendo y promoviendo los intereses económicos y sociales del cooperativismo agroalimentario y de sus socios, trabajando por su formación, información y asesoramiento». Con este manifiesto quiere difundir su satisfacción por la decisión de la ONU de declarar 2025 como Año Internacional de las Cooperativas, bajo el lema ‘las cooperativas construyen un mundo mejor’.

La resolución de la ONU anima a las administraciones a realizar buenas prácticas y a mantener consultas con las cooperativas sobre la legislación y las políticas públicas vigentes, a fin de conseguir un entorno jurídico y normativo propicio para la creación y el crecimiento de las cooperativas, mejorando las leyes y los reglamentos vigentes o promulgando otros, relativos especialmente al acceso a la financiación, la autonomía, la competitividad y la fiscalidad.

«Aprovechando esta declaración y reconocimiento, las cooperativas agroalimentarias de Castilla y León, abogamos por la necesidad de fomentar, promocionar e impulsar el cooperativismo, para que sea conocido y reconocido por la sociedad y apoyado por las administraciones», apunta el manifiesto de Urcacyl. «La sociedad debe conocer a las cooperativas en sus vertientes sociales, jurídicas, económicas y medioambientales, y saber de su contribución a la soberanía alimentaria, al desarrollo rural y al bienestar económico y social de agricultores y ganaderos».

La entidad señala que «las administraciones deben mostrar un mayor interés institucional e implicarse decididamente en el desarrollo del cooperativismo, tal y como se recoge tanto en el art. 129-2 de la Constitución Española (‘Los poderes públicos promoverán eficazmente las diversas formas de participación en la empresa y fomentarán mediante una legislación adecuada, las sociedades cooperativas’), como en el art. 16-5 del Estatuto de Autonomía de Castilla y León (‘Promover y adoptar las medidas necesarias para garantizar la plena eficacia de los siguientes objetivos… el fomento de las iniciativas de la economía social, especialmente al cooperativismo y su promoción’)».

Componente rural

Urcacyl destaca en su manifiesto el «fuerte componente rural» de Castilla y León, y pone de manifiesto que las empresas cooperativas «desarrollan una labor económica y social incuestionable», pues «facturan 3.962 millones de euros, cuentan con 35.670 socios y más de 4.000 trabajadores directos».

«Las cooperativas, no solo frenan la despoblación en los pueblos, sino que generan puestos de trabajo en los mismos, contribuyen a la formación, asesoramiento y modernización del sector agropecuario, ayudan a mantener colegios, estaciones de servicio, tiendas, oficinas bancarias, talleres, bares y otras actividades comerciales», apunta Urcacyl en el documento. «Al tratarse de un modelo en el que cobran especial relevancia las personas, a los socios agricultores y ganaderos se les garantiza la comercialización y el cobro de sus productos, así como el valor añadido que se genere con su comercialización, haciéndoles partícipes los beneficios que en su caso se produzcan en la cadena alimentaria», añade.

Se trata de sociedades «en las que rigen los principios de libre adhesión, gestión democrática, participación económica de los socios, autonomía e independencia, formación, cooperación e interés por la Comunidad». Por otro lado «disponen, a diferencia de la mayoría de las empresas, de un capital social 100% del sector agropecuario y 100% de la Comunidad de Castilla y León», argumenta la entidad.

Además, las cooperativas generan seguridad y confianza en los consumidores. «Sus técnicos de campo, veterinarios y agrónomos, hacen seguimiento directo de los procesos productivos, de transformación y de comercialización de los alimentos que producen, garantizando la trazabilidad de los mismos. Velan por el bienestar animal y la sanidad vegetal y sus productos poseen unas condiciones inmejorables para garantizar la calidad y la seguridad alimentaria desde el campo hasta la mesa».

Urcacyl continúa su argumentario con el hecho de que las cooperativas, «en su afán por atender las nuevas demandas de los consumidores, investigan y desarrollan productos novedosos vinculados a las nuevas tendencias y hábitos de consumo, y lo hacen colaborando con centros tecnológicos, universidades y administraciones. Además, contribuyen con sus patrocinios e instalaciones, a organizar y celebrar muchas actividades culturales, deportivas y asistenciales del medio rural», concluye el manifiesto de Urcacyl.

En el marco de la declaración de las Naciones Unidas del Año Internacional de las Cooperativas, el Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, aseguró: «Las cooperativas se basan en valores como la asociación, la solidaridad y la participación democrática. Sus principios básicos de autoayuda, autogobierno y autorresponsabilidad las hacen especialmente adecuadas para promover los Objetivos de Desarrollo Sostenible».

Este reconocimiento se suma al otorgado por la Unesco en 2016, cuando el modelo cooperativo fue declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, por su relevancia histórica, social y económica.

Fortaleza

Desde Urcacyl, que lleva 37 años defendiendo, representando y promoviendo el cooperativismo agroalimentario en Castilla y León, celebraron la decisión de la ONU en el momento que anunció la declaración, pues a su juicio «las cooperativas son motores de desarrollo rural y de cohesión territorial, como demuestra la realidad de nuestra Comunidad». El cooperativismo «no solo genera empleo y actividad económica, también forma, asesora y moderniza el sector primario», aseguran. La declaración de la Onu es, así, «una oportunidad para fortalecer el cooperativismo».

La resolución de la ONU «no solo es simbólica, sino que insta a las administraciones a impulsar legislaciones favorables que faciliten el crecimiento cooperativo: acceso a financiación, mejora de la competitividad, reformas fiscales, etcétera. Es también un llamamiento al diálogo entre gobiernos y cooperativas para adaptar las políticas públicas a este modelo empresarial único», señalan en la entidad.

En línea con el artículo 129.2 de la Constitución Española y el artículo 16.5 del Estatuto de Autonomía de Castilla y León, desde Urcacyl hacen un llamamiento «para que el cooperativismo sea mejor conocido por la sociedad y respaldado firmemente por las instituciones. Las cooperativas no solo construyen un mundo mejor; construyen el presente y el futuro de nuestro medio rural», apuntan.

El Consejo Rector de Urcacyl acordó, así, elaborar el Manifiesto, coincidiendo con la declaración, al igual que hizo en 2012 coincidiendo con su Año Internacional. «Para que nuestras cooperativas se adhieran a él y posteriormente publicitarlo en diferentes medios de comunicación y presentarlo ante las Administraciones», subrayaron.

En el último consejo rector de Urcacyl se dio un repaso de las actividades realizadas con motivo del Año Internacional de las Cooperativas, y se avanzaron las próximas a celebrar antes del fin del ejercicio. En el primer asunto, se informo de las actividades realizadas desde la última reunión, especialmente de las reuniones mantenidas con las administraciones, los temas formativos y promocionales. Se realizaron diversas actuaciones divulgativas y de promoción de las cooperativas, como campañas en distintos medios de comunicación, y formación a alumnos de centros de Formación profesional Agraria.

En cuanto a las próximas actividades a realizar, está pendiente la presentación de un nuevo Catálogo de Productos de cooperativas en el próximo mes de octubre; la celebración de un acto promocional del ovino en el mes de noviembre, con degustación de productos de lechazo y quesos; la divulgación audiovisual de los afanes y trabajos de este sector y la entrega de una serie de premios a personas o instituciones cuyos valores reflejen los defendidos por el sector del ovino, y en el mes de diciembre se organizarán unas jornadas como cierre al Año Internacional de las Cooperativas. Igualmente, el Consejo Rector de Urcacyl abordó la celebración, el próximo año, de la XX Edición de los Premios Manojo en sus 30 años de existencia, que además de contar con las catas características de este certamen, se editará un libro con toda su historia, en el que se recopilaran la cartelería, las bodegas premiadas, los galardones… y contará con artículos de personas que en este tiempo han tenido una especial relevancia en el Concurso nacional de vinos de las bodegas cooperativas.

Formación

Uno de los cometidos de la Unión regional de Cooperativas de Castilla y León es el de la formación, especialmente la referida al funcionamiento de los órganos rectores de estas entidades empresariales. Un objetivo que está de actualidad ya que en virtud del convenio entre Cooperativas Agroalimentarias de España y el Ministerio de Agricultura Pesca y Alimentación (Mapa), arranca el Programa de Actuaciones 2025 para el desarrollo de diversas actividades de mejora de la competitividad y modernización de las cooperativas agroalimentarias y para la formación, igualdad y relevo generacional de consejos rectores. Se trata de un programa que, en la el territorio de la Castilla y León, comanda Urcacyl.

La estrategia tiene como principales objetivos el de dotar a los miembros de los consejos rectores de herramientas, conocimientos y habilidades para mejorar su profesionalización y facilitar el ejercicio de sus funciones, así como mejorar las habilidades de los miembros de los Consejos Rectores en sus funciones cotidianas, como reuniones o toma de decisiones.

También pretende el plan sensibilizar al consejo rector hacia la necesidad de tomar decisiones estratégicas para responder a los retos y tendencias que se plantean en el sector, así como mejorar el funcionamiento de las sociedades cooperativas como sistemas empresariales competitivos, adaptarse a los continuos cambios del entorno, superar los retos de un mercado cada día más abierto y global, al tiempo que aprovechar las oportunidades de forma eficiente y sostenible.

Mediante esta estrategia se formará a futuros consejeros, prioritariamente jóvenes y mujeres, para asegurar el buen funcionamiento futuro de las cooperativas, a la vez que se pretende favorecer y/o profundizar en los procesos de integración cooperativa en curso o en proyecto con el propósito de fomentar fórmulas que propicien un mayor grado de eficiencia e integración empresarial. Favorecer el conocimiento entre las distintas personas y cooperativas, como base para generar la necesaria confianza que propicie procesos de cooperación empresarial de carácter supra-autonómico, es otro de los retos de la actuación formativa en el seno de Urcacyl.

tracking