APICULTURA
Frente común contra la avalancha de miel «falsa» en las importaciones
Coag impulsa una ofensiva común con apicultores de Francia y Portugal que comienza mañana sus movilizaciones con una protesta en Madrid, París y Lisboa frente a los «siropes y sucedáneos»

Un apicultor revisa un panal de una de sus colmenas.
Una de las principales Organizaciones Profesionales Agrarias (Opas) de España impulsa un frente común con apicultores de Francia y Portugal para luchar contra lo que califica «el fraude masivo en el sector mielero». Se trata de Coag, que se refiere con ese «fraude» a la «avalancha de siropes y sucedáneos de miel en los lineales de las grandes cadenas de distribución europeas y la permisividad de las administraciones», un fenómeno que «está dinamitando los esfuerzos de los apicultores profesionales por ofrecer un producto de alta calidad, sano y sostenible».
La producción de miel es un sector muy importante en Castilla y León, la comunidad con más explotaciones apícolas del conjunto nacional, cerca de 6.400, y una de las que tiene más explotaciones profesionales, en torno a 700. El número de colmenas de la Comunidad roza las 450.00 y el 15% de todas las de España. La región es una de las principales productoras de miel del país con unas 5.000 toneladas al año, solo por debajo de Andalucía (con unas 7.500 toneladas) y la Comunidad Valenciana (6.000).
Ante la amenaza de los sucedáneos de otros países «la UE y el Gobierno español tienen que actuar de inmediato; reforzando los controles en frontera, validando los métodos de análisis y prohibiendo la ultrafiltración», subraya Pedro Loscertales, responsable del sector apícola de Coag.
Bajo el lema ‘Apicultores europeos contra el fraude. Los jarabes fabricados no son miel’, el sector apícola de COAG ha convocado un acto de protesta mañana martes, 28 de enero, a partir de las 11,00 horas, frente a la sede de la UE en Madrid. Esta concentración se desarrollará también de forma simultánea en París y Lisboa, en el contexto de ese frente común impulsado el mes de diciembre diciembre con apicultores de Francia (Unión Nacional de Apicultores franceses UNAF) y Portugal ( Federación Nacional de Apicultores Portugueses FNAP).
«La avalancha de siropes y sucedáneos de miel en los lineales de las grandes cadenas de distribución europeas y la permisividad de las administraciones, está dinamitando los esfuerzos de los apicultores profesionales por ofrecer un producto de alta calidad, sano y sostenible», aseguró la organización en un comunicado.
La Comisión Europea publicó en marzo del año pasado un informe realizado conjuntamente entre la OLAF (Oficina Europea de Lucha contra el Fraude), el JRC (Centro Común de Investigación de la Unión Europea) y la DG SANTE (Dirección General de Salud y Seguridad Alimentaria de la Comisión Europea), en el que se presentaron los resultados de un plan de controles llevado a cabo en frontera a cientos de importaciones de miel durante 2021 y 2022.
«Las conclusiones del informe, en base a las técnicas analíticas empleadas en la investigación, es demoledora: un 46% de las muestras europeas analizadas fueron fraudulentas y un 66% de las empresas importadoras controladas tuvieron, al menos, un resultado positivo. En el caso de España, los porcentajes se elevan a un 51% de importaciones con producto fraudulento y un 85% de empresas importadoras con, al menos, un resultado positivo», apuntó la misma fuente.
Coag realiza desde hace años un seguimiento exhaustivo del mercado de la miel y las importaciones realizadas por la industria española y europea, y advirtiendo de que el precio de determinados productos importados y comercializados en España «es incompatible con su etiquetado como ‘miel’ en el mercado». Esta investigación de la Comisión «viene a confirmar nuestras sospechas y advertencias: que la presencia masiva de siropes y sucedáneos de miel llevan años distorsionando el mercado y presionando artificialmente los precios de la miel española a la baja», explica la organización.
«Esta es una realidad inasumible para un sector que está apostando, cada vez más, por las producciones sostenibles y de calidad, así como por adaptarse a unos efectos del cambio climático devastadores para las abejas y para nuestra actividad», concluye Loscertales.