Diario de Valladolid

CULTIVOS

El calor estival merma la cosecha de tomates en Altos de Yara

La empresa de Valverde de Ágreda ha apostado por otras tres variedades diferentes, además de las tres que ya plantaba en las dos temporadas anteriores, que han tenido menos rendimiento y peor calibre

Casi una hectárea tiene Altos de Yara con plantas de tomates.-MARIO TEJEDOR

Casi una hectárea tiene Altos de Yara con plantas de tomates.-MARIO TEJEDOR

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I. LL. Y
Valladolid

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Las elevadas temperaturas registradas este verano han perjudicado los resultados finales de la cosecha de tomates en Valverde de Ágreda, con 44.000 kilos recogidos, lo que ha provocado una ligera merma en la producción, dado que no se han llegado a alcanzar las cifras del año pasado, cuando se registraron 45.000 kilos. La semana pasada concluyeron las tareas de recogida precipitadas por el descenso térmico instalado ya en la comarca del Moncayo, con heladas de madrugada. El encargado general de Altos de Yara, Gabriel Sáez-Benito, hizo un balance de una temporada, la tercera de este cultivo, «muy justa», con un producto de «menos calibre y más segundos que la cosecha de 2018». Por su experiencia lo vincula directamente con el calor que ha hecho durante los meses de verano, que han hecho un flaco favor a los tomates en su crecimiento y maduración.

Este año Altos de Yara dispuso alrededor de 17.000 plantas de tomate, una cantidad similar a la del año pasado, si bien incluyó más opciones que las tres por las que apostó en la temporada de 2018, cuando sólo plantó caramba, jack y big rosa. «Hemos apostado también por variedades como negro de crimea, corazón de buey y tomata, de grandes calidades, pero con menos rendimiento», añadió el responsable de la finca. Otro factor que considera que también ha podido influir en los resultados de esta campaña.

La plantación de las tomateras se realizó a finales de junio y la producción no se empezó a recoger hasta finales de agosto, para evitar producir en los meses estivales, cuando los precios están más bajos por el exceso de oferta, explicó el propietario de la finca Altos de Yara, Raúl Sanz, quien reconoció que «el primer año, 2017, cometimos la novatada de plantar cuando todo el mundo, en mayo, y la máxima producción la obtuvimos en agosto y principios de septiembre, como el resto, de modo que pagamos el exceso de oferta que provoca precios a la baja».

Más de 17.000 plantas ubicadas en uno de los altos de la finca para recibir la mayor exposición al sol, pero al mismo tiempo al resguardo. La idea de apostar por el tomate es porque se trata de un producto de mucho consumo. «Es un tomate de alta montaña cultivado al aire libre, sin invernaderos y cosechados justo en su punto de madurez», indica Raúl Sanz. Así, este cultivo especial «está orientado a cubrir la demanda de un alto grado de calidad y con el sabor natural de antaño».

Cree que el tomate tiene mucho recorrido en esta zona porque la altitud le da un sabor y un aroma que le otorga una gran calidad, y de ahí que se pueda vender como producto de alta gama bajo la marca de Altos de Yara, que arrancó a principios del año pasado. «Solo el tomate de primera lo vendemos bajo nuestra marca. Y sólo lo trabajamos en fresco, principalmente para ensalada», asegura Gabriel Sáez-Benito.

En cuanto a las ventas, reconoce que es uno de los productos que ha tenido mejor salida a través de la página web: «Aproximadamente un 30% de la venta online ha sido de tomate, lo que demuestra que tiene perspectiva», añade el encargado.

Aunque todavía es pronto para hablar de la próxima temporada, Sáez-Benito cree que la empresa volverá a repetir con las variedades del año pasado, porque «son las que mejor convienen a la zona tanto por la producción como por su calidad, sin olvidar que son las que mejor se adaptan luego al mercado». De estas tres variedades de tomates es la caramba la de mayor cosecha, si bien este tomate tiene la piel más dura que las otras dos. No obstante, las tres salen muy bien a la venta. La big rosa es un tipo de la variedad rosa pero más especial porque es más grande de lo habitual y tiene mucho más sabor. Eso se lo da la altura de la finca. La jack es similar y de un sabor excepcional. Por ese motivo, cree que «casi seguro que en 2020 el 90% de la plantación de tomates será de lo que ya conocemos porque con tres temporadas a nuestras espaldas en Altos de Yara más las que ya llevamos en Señorío de Rioja de Igea sabemos lo que mejor funciona».

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