Diario de Valladolid

PERFIL

«La mujer está ganando presencia en la ganadería»

Adela Mateos gestiona una explotación de vacuno en Santiz / Pide a la administración «más facilidades» para quedarse en el medio rural

Adela Mateos con sus animales en su explotación de Santiz (Salamanca).-E.M.

Adela Mateos con sus animales en su explotación de Santiz (Salamanca).-E.M.

Publicado por
M.C.
Valladolid

Creado:

Actualizado:

Es una mujer joven, fuerte y ajena al que dirán. Adela Mateos, de 29 años, gestiona su propia explotación de vacuna de carne en la localidad salmantina de Santiz, en la comarca de Tierra de Ledesma.

Hija y nieta de agricultores y ganaderos, sabe bien lo que supone «empezar de cero» en una actividad sujeta a los vaivenes del mercado y de la meteorología, como ocurrió el año pasado con la sequía. Lleva cuatro años incorporada al sector agrario, aunque lleva toda la vida entre animales.

Apasionada del campo y de la naturaleza, reconoce sentirse «feliz» con lo que hace, a pesar de lo duro del oficio y de las dificultades.

Aunque siempre tuvo claro que su futuro estaba vinculado a la ganadería, actividad a la que dedica buena parte de su día a día, Adela decidió formarse en primer lugar para emprender un negocio propio. En Salamanca, estudió Administración y Finanzas con la intención de gestionar su propia empresa, tal y como lo ha hecho después. Y es que, esta emprendedora tenía claro que antes de trabajar por un sueldo escaso para otros, siempre era mejor emprender una aventura propia e intentar sacar más márgenes.

Natural de Zamayón, localidad situada a unos treinta kilómetros de Salamanca, esta ganadera defiende la pervivencia en el medio rural, como ocurre en su caso.

De lo que no está tan orgullosa es de las «dificultades que se ponen desde la administración» para quedarse en el medio rural. «Me gusta mi pueblo y soy feliz aquí», asegura convencida de que es necesario articular medidas y apoyos «más ágiles» para que los jóvenes, especialmente, no se vayan de los pueblos.

Y es que esta ganadera es consciente de que es complicado afrontar las presiones que llegan desde los bancos, cuando los expedientes de incorporación tardan cuatro o cinco años en resolverse definitivamente. Algo que a ella le está ocurriendo personalmente.

Adela se incorporó al sector en 2014, dos años después se certificó su expediente. Actualmente, todavía no está resuelto, ni ha recibido ninguna de las ayudas previstas y que tanto proclaman desde las administraciones. Un apoyo que considera «fundamental» para hacer frente a años duros como el pasado. De hecho, como apunta esta joven, actualmente ni siquiera le han hecho la inspección obligada para recibir la subvención.

Unas quejas que comparten otros muchos jóvenes incorporados, que insisten en la necesidad de agilizar las ayudas para que no haya problemas a la hora de «cumplir con los préstamos».

No se debe olvidar la falta de liquidez de muchos profesionales tras la sequía del año pasado. «La panera está vacía y la tienes que llenar», afirma esta ganadera salmantina que exhibe con orgullo su «pasión» por los animales.

La explotación de Adela cuenta en estos momentos con 63 madres y dos machos. Sus vacas son cruce de charolés y limosin. Hace poco ha introducido un macho angus para «hacer pruebas» y comprobar si hay mejoras, por ejemplo, en los partos. Se trata de una raza de ganado de carne de origen escocés muy valorada tanto por sus cualidades para la cría como por las cárnicas, como confirman desde la Asociación de Criadores. Ahora falta saber si los carniceros de la zona están dispuestos a pagar esa calidad que se equipara «al ibérico en el cerdo».

El trabajo diario en el campo supone una dedicación prácticamente absoluta, el problema es que buena parte de esa labor se desarrolla en los despachos. Algo que lamenta esta ganadera que, en la última semana, no ha parado de atender al ganado y, además, hacerse cargo de esos otros imprevistos, en forma de papeleo y burocracia, que le ha obligado a realizar estos días demasiados viajes a Salamanca.

Adela se siente orgullosa de su oficio y de la visibilidad de la mujer en la ganadería. En su opinión, la mujer «ha ganado una presencia activa en el sector», después de muchos años en el que su papel permanecía oculto tras el hombre. Este es precisamente el objetivo de la Plataforma ‘Ganaderas en Red’ a la que pertenece Adela, y que busca combatir esa invisibilidad social. Un proyecto que une a ganaderas de extensivo de distintos territorios para defender sus virtudes. «Es una red de confianza donde compartimos información, interactuamos, y se crean vínculos», asegura orgullosa de esta iniciativa.

Para Adela, el sector es, en general, «machista». Esta joven reivindica su derecho a ponerse el mono en el campo o unos zapatos de tacón para una fiesta, lo que no hace que sea menos ganadera ni la convierta en «la niña de papá», como ha tenido que escuchar cuando ha acudido a algunas charlas. Adela es ganadera a tiempo completo y se ocupa de su explotación, «no solo de los papeles».

Una labor dura expuesta a varias amenazas, entre ellas, los efectos de la fauna silvestre en la ganadería y los ataques del lobo, que ya ha actuado en su zona, aunque no en su explotación.

tracking