CULTIVO
La sequía y el frío dejan la colza bajo mínimos
Seguros / Mañana termina el plazo para la declaración de partes de siniestro de explotación. A falta de datos definitivos, se han declarado hasta el momento 22.907 hectáreas siniestradas, según Agroseguro

Campo de cultivo de colza en su fase de floración en la provincia de Salamanca.-E. CARRASCAL
No corren buenos tiempos para la colza de secano. A falta de conocer el número definitivo de hectáreas siniestradas cuyo periodo para la declaración de siniestros finaliza mañana, hasta el pasado 24 de enero se han recibido 1.338 declaraciones de siniestro que afectan a 22.907,33 hectáreas y a 9.299 parcelas, según datos aportados por Agroseguro.
El 15 de noviembre finalizó el plazo para la contratación de la póliza en las parcelas de colza. Se trata de una plantación que ha tenido un imparable y vertiginoso crecimiento en los últimos años pero que durante las dos últimas campañas ha sufrido un importante retroceso. Los agricultores de la región contrataron 1.679 pólizas sobre un total 49.586,82 hectáreas, según la entidad aseguradora.
El siniestro mayoritariamente declarado es la no implantación. Se considera que una parcela de colza no está implantada a efectos del seguro, cuando no ha germinado de forma uniforme y homogénea en toda la parcela y ha alcanzado el estado fenológico de roseta con una densidad de al menos 20 plantas/m2, antes del 31 de diciembre, para las siembras realizadas antes del 30 de noviembre y antes del 1 de abril para las siembras posteriores.
Es un siniestro de explotación, es decir para el cálculo de la indemnización hay que ver cómo se comportan todas las parcelas que tenga la explotación, (no hace media con cereales, leguminosas o girasol), que estén en la misma comarca agraria.
Para la valoración de los daños se calcula la perdida de producción, que será computable con el total de la explotación en tasación definitiva.
La pérdida por no implantación en colza se considera el 65 % de la producción asegurada, que como hemos comentado computara en el total de la explotación.
La sementera del pasado otoño resultó complicada siendo uno de los cultivos que más se ha visto dañado por los efectos de la sequía.
El plazo para la no implantación de colza finaliza mañana, un periodo que Agroseguro amplió, ya que en un principio estaba previsto que terminara el día 15 de enero. Desde la entidad de seguros afirman que las especiales circunstancias climatológicas que se están viviendo en las últimas semanas con lluvias y bajas temperaturas están provocando una ralentización del desarrollo de esta oleaginosa lo que dificulta saber si la implantación o no de la misma se ha producido de forma correcta.
Agroseguro recuerda que como la garantía de no implantación se incluye dentro del Seguro de Explotaciones de Cultivos Herbáceos Extensivos (Línea 309) se ha decidido ampliar el citado periodo para que se pueda declarar el citado siniestro en caso de producirse.
«La colza es un cultivo que necesita lluvias tempranas y si no se producen, difícilmente agarrará la planta», así lo explica Francisco Sánchez, ingeniero del servicio agronómico de cultivos de Acor.
La cooperativa realiza la contratación de colza en dos etapas. En la primera (noviembre-diciembre), tanto el número de contratos como la superficie contratada (casi 4.000 ha) es similar a la del año anterior. Aunque, la superficie de regadío contratada (en torno a 2.000 ha) por la Cooperativa es superior en un 10 % a la del año anterior por estas fechas.
«Transcurrida la fase otoñal del cultivo de la colza de la presente campaña podemos decir que ha presentado la misma falta de lluvias en los meses de septiembre y octubre que la campaña 2016-17», argumentan desde la azucarera.
Y si la siembra ha sido complicada, peor ha resultado la germinación de la planta. Su plantación coincidió con la llegada de los primeros fríos de diciembre, lo que ha impedido su crecimiento ya que, para ello, necesita disponer de más de 5ºC. Una circunstancia que ocasiona que nos encontremos plantas bastante pequeñas (dos hojas verdaderas) en comparación a otros años, a estas mismas fechas.
Uno de los motivos que ha provocado este desarrollo lo encontramos en la diversificación de los cultivos, como ha sucedido en la Cooperativa Agropecuaria.
Se trata de la segunda campaña que esta oleaginosa soporta estas complicaciones, algo que se está notando especialmente en Castilla y León, una comunidad que concentra el 40% de las más de 88.000 hectáreas de cultivo nacional. Con 38.261 hectáreas de cultivo, nuestra comunidad lidera la producción de este cultivo seguida de otras comunidades como Andalucía (con 11.814 hectáreas), Castilla La Mancha (11.524) y Cataluña (10.131). Y en esta campaña las previsiones son más pesimistas. «Se estima que la superficie de colza de secano sembrada va a ser menor, incluso, que la del año pasado», afirman desde la Cooperativa.
No ocurre lo mismo con el regadío que es probable que siga su lento pero continuo aumento, dada tanto la estabilidad de precios como la seguridad y rentabilidad del cultivo.
ACOR realiza la contratación de colza en dos etapas. En la primera (noviembre-diciembre), tanto el número de contratos como la superficie contratada (casi 4.000 ha) es similar a la del año anterior. Aunque, la superficie de regadío contratada (en torno a 2.000 ha) por la Cooperativa es superior en un 10 % a la del año anterior por estas fechas.