RAZAS AUTÓCTONAS
Bruselas elimina trabas a la carne de morucha
Cambio CE / Se permite que las hembras de esta raza se puedan cruzar con toros charolés y limusín atendiendo así a una reivindicación histórica

Ejemplares de la raza de morucha en una dehesa salmantina.-E.M.
Han tardado más de 20 años en ver cumplido el sueño. Sin embargo, en este caso la constancia y el esfuerzo han merecido la pena. Los ganaderos salmantinos están de enhorabuena tras la aprobación, el pasado 17 de enero, por parte de la Comisión Europea de la solicitud de registro de ‘Carne de Salamanca’ como Indicación Geográfica Protegida (IGP) que reemplaza a la anterior de Carne de Morucha.
«Es una reivindicación histórica», señalan desde el sector. De hecho la batalla burocrática comenzó en 1995 –año de creación de la IGP Carne de Morucha– para que Europa hiciera más accesible las condiciones de comercialización de la carne fresca de morucha. El camino no ha sido fácil. Entre medias ha habido varios intentos fallidos.
Los defensores de esta raza productora de carne de calidad venían años poniendo de manifiesto la necesidad de abrir los requisitos y flexibilizar la normativa de la comercialización de carne fresca de esta raza de vacuno criada en extensivo. «Pretendíamos que se aumentara el número de animales que se podía certificar por la IGP», explica Eloy Vaquero, director técnico de la Indicación Geográfica Protegida.
Y para ello ponían argumentos de peso sobre la mesa: de las 15.000 reproductoras de Salamanca el Consejo Regulador tenía hasta ahora solo reconocidas entre el el 10 y el 20%, lo que suponía que solo estuvieran certificadas por la IGP en torno a 1.500, con lo que la producción total de carne era reducida y el crecimiento, limitado.
Por ello solicitaban a Europa que flexibilizara las condiciones para poder comercializar carne procedente de animales de pura raza morucha y de hembras cruzadas de la raza con toros charolés y limusín.
Y en ese camino, era requisito indispensable cambiar la denominación de la Indicación Geográfica de ‘Carne de Morucha’ por la de ‘Carne de Salamanca’.
«Ahora se ampara el producto en pureza y también al 50%, afirma José Manuel Sánchez Recio, de la Asociación Nacional de Criadores de Ganado Vacuno Raza Morucha que recalca que «la IGP nueva acapara toda la producción».
«Con la modificación de la denominación podemos acceder a más mercados que hasta ahora no podíamos por falta de animales», reconoce satisfecho el director técnico de la IGP, Eloy Vaquero.
En la zona geográfica delimitada tiene lugar el nacimiento, cría y cebo de los animales protegidos hasta el momento de su sacrificio. Los ganaderos crían esta especie siguiendo las prácticas tradicionales de ganadería, según las cuales los animales no entran nunca en establo y pasan su vida al aire libre en los pastos.
La cría y producción del ganado vacuno apto para la producción de esta carne está «profundamente vinculada a un medio geográfico específico, la dehesa, de gran valor ecológico y caracterizado por la presencia de encinas», según ha explicado el Ejecutivo comunitario al publicar su decisión.
La provincia de Salamanca concentra alrededor de 200 ganaderías que crían este tipo de raza de extensivo. Se trata de áreas geográficas caracterizadas por un clima extremo, áspero y duro en explotaciones en extensiva y sin albergues. El color que presenta su carne –de rosa brillante a rojo cereza– delata su alimentación natural.
Junto con el sabor y aroma peculiares, este alimento de gran calidad ofrece ventajas como la presencia de una mayor finura de fibras musculares y grasa bien distribuida.