El cambio climático como reto agrario
La agricultura trabaja para mitigar el impacto de la actividad en el clima y adaptarse a los nuevos riesgos
Estado actual del embalse de Barrios de Luna en León, uno de los sistemas más afectados por la sequía.-ICAL
Nadie duda en estos momentos de que el cambio climático es uno de los principales retos medioambientales a los que se enfrenta la humanidad. Un objetivo común que exige del consenso de todas las partes implicadas, y también de la implicación de la agricultura y ganadería que suponen el 12% del total de emisiones de gases efecto invernadero.
España y los países de la Unión Europea firmantes del tratado de París se han fijado como objetivo reducir las emisiones un 40% como mínimo en 2030. El planteamiento es establecer un plan de acción mundial para que el aumento de la temperatura media global del planeta esté por debajo de los dos grados respecto a los niveles preindustriales. Así lo destaca José Luis Marcos, profesor de la Escuela Técnica Superior de Ingenierías Agrarias de Palencia, que está convencido de que con un compromiso «firme» y decidido de los empresarios agrícolas por la sostenibilidad, el medio ambiente y la biodiversidad se podría «revertir» esta tendencia.
Y es que los modelos de predicción para nuestro país no son demasiado optimistas. Es más, España es uno de los países más vulnerables al cambio climático.
Todo apunta, según Marcos a una menor pluviometría, altas temperaturas y un aumento de los fenómenos meteorológicos adversos. Es por ello, que Europa trabaja ya en proyectos que apuestan por la adaptación y mitigación del cambio climático a través de soluciones concretas para que la agricultura siga siendo competitiva. Proyectos bajo la calificación de Desiertos Verdes y Operación CO2 en los que ha participado la Escuela de Palencia.
En este contexto de adversidades que ya están sufriendo los agricultores españoles y de Castilla y León, parece claro que la agricultura puede ser también un importante motor de lucha contra el cambio climático. Ante los previsibles problemas de disponibilidad de recursos hídricos, una mayor prevalencia de plagas o la temida degradación de los ecosistemas, el sector trabaja para adaptarse a este nuevo escenario y adoptar métodos de producción que emitan menos gases de efecto invernadero. En este caso es muy importante actuar sobre la gestión ganadera, y en concreto en la alimentación del ganado. Hay que recordar además la iniciativa 4 x100 a la que está adherida España que pretende aumentar la capacidad de absorción de los suelos agrícolas para mejorar la productividad de los cultivos, minimizando las emisiones de gases de efecto invernadero. En definitiva, adaptarse, optimizar el uso del agua e innovar para que la tecnología esté al servicio de este nuevo modelo sostenible.
El cambio climático es uno de los aspectos prioritarios para la futura PAC. Una estrategia en la que se trabaja desde España. La intención este legislatura es contar con una Ley de Cambio Climático y Transición Energética, como apuntan desde el Ministerio de Agricultura.
El sector agrario tiene «grandes» posibilidades en este nuevo escenario, según Gumersindo Sanabria, presidente del Colegio de Ingenieros Técnicos Agrícolas. Un proceso hacia una agricultura «profesionalizada», en el que «no debe haber ningún miedo» a la genética y la innovación para avanzar. Sanabria destaca el papel del ingeniero en materia de asesoramiento y formación.