«Hay que frenar el crecimiento del regadío»

Santiago Martín Barajas, responsable del área de Agua de Ecologistas en Acción-
1 Creemos que no se está haciendo todo lo que se puede para garantizar una buena gestión. El problema más que de falta de agua es de un exceso de demanda, debido fundamentalmente al crecimiento del regadío que se ha producido en nuestro país en los últimos años. Pero si de los 4 millones de hectáreas existentes pasáramos 3 o 3,2 millones de hectáreas de regadío se garantizaría plenamente el abastecimiento del mercado interior y quedaría una parte para la exportación. Según el INE, en 2016, el consumo del regadío supuso el 84,3% del consumo total de agua en España.
2 A causa del cambio climático, para niveles similares de precipitaciones, se han reducido las aportaciones a los cauces aproximadamente en un 20% en los últimos 25-30 años, debido fundamentalmente a la subida de las temperaturas. A pesar de ello, la superficie de regadío ha seguido incrementándose. Hay menos recurso y su consumo se ha incrementado.
3 Es totalmente insostenible. En los planes hidrológicos de las demarcaciones hidrográficas se prevé la creación de 700.000 nuevas hectáreas de regadío para los próximos años. Con los recursos hídricos actuales, y la reducción que están sufriendo por el cambio climático, no debería crearse ni una sola hectárea más de regadío.
4 Que frene el crecimiento del regadío e inicie una progresiva reducción del mismo. Esta reconversión debe iniciarse lo antes posible, para evitar que en el próximo periodo de sequía se produzca un colapso hídrico, que apenas haya agua ni siquiera para riegos de socorro, e incluso se pueda poner en riesgo el abastecimiento a poblaciones. Asimismo, debería reducirse sustancialmente el uso de abonos y pesticidas, de cara a reducir la contaminación difusa que actualmente sufren una buena parte de los acuíferos.
5 Todos los estudios apuntan a que el agua disponible en nuestro país va a seguir reduciéndose en los próximos años.Las principales medidas de adaptación pasan por frenar el crecimiento del regadío, y eliminar de manera progresiva una parte del existente para recuperar un cierto reequilibrio hídrico.