GANADERÍA
El mercado porcino se desacelera
El Comité de Previsisiones de la carne de porcino de la CE augura un incremento de producción y una «caída» de los precios», algo que preocupa al sector / Desde Anprogapor se asegura que la carne europea es «poco competitiva» en los mercados internacionales

Varios animales en una granja de Castilla y León. La Comunidad cuenta con el 17% de las explotaciones de porcino de España.-ENRIQUE CARRASCAL
Apesar de que el sector porcino es uno de los pocos que cerrará el ejercicio con datos «positivos» para la producción nacional, todo apunta a que el año «debe salvarse», las previsiones de cara a 2018 no son nada halagüeñas, más bien todo lo contrario. Así lo confirma Miguel Ángel Higuera, director de la Asociación Nacional de Productores de Ganado Porcino, Anprogapor, quien se muestra «pesimista» ante la coyuntura europea y mundial.
Según los datos del Comité de Previsiones de la carne de porcino de la DG Agri, del que Higuera forma parte junto a otros expertos nacionales de la UE, todo apunta a que habrá un incremento de la producción el próximo año y, también, una «caída de los precios». Algo que preocupa especialmente a los productores.
El mercado de carne internacional está «parado» y nuestros principales competidores: Brasil, Estados Unidos y Canadá, tienen precios «por debajo de los nuestros», es decir, la carne europea es «poco competitiva» en los mercados internacionales, como ponen de manifiesto desde Anprograpor.
A tenor de este pronóstico sobre la evolución de las producciones y la coyuntura de precios en 2018, se presentan «pocas salidas». Todo hace indicar que habrá que «bajar» los precios para ser competitivo. Un escenario complicado que obliga al sector a reactivar las exportaciones a terceros.
Hay que ser consciente de que las exportaciones a China han supuesto en este tiempo la «tabla de salvación» para la producción nacional, que ahora se enfrenta a una situación más normalizada tras el boom vivido en 2016. «Con los altos precios que tenemos ahora, China ha aflojado mucho las compras».
Esta es la realidad de un sector que ve cómo sus competidores internacionales aumentan la producción a precios más bajos, dando lugar a un clima de cierto «pesimismo».
Miguel Ángel Higuera hace referencia, por otra parte, a acuerdos comerciales como el que Bruselas quiere blindar este año con Mercosur o el ya cerrado con Canadá que suponen, a su juicio, una «desventaja competitiva» para los productores europeos mientras no se asuma una reciprocidad.
El director de Anprogapor lamenta en este caso que la normativa «estricta» de la Unión Europea en términos de seguridad alimentaria y calidad solo afecte a nuestros productos, mientras los países con los que establecemos los intercambios comerciales no cuentan con estos condicionantes, lo que les permite producir más barato.
De hecho, Higuera asegura que cumplir la normativa europea supone para el sector un incremento entre el 10 y el 15% en los costes de producción, sin tener en cuenta ni la mano de obra ni las condiciones laborales, por ejemplo.
La realidad, y según los datos de Interporc sobre las exportaciones de porcino en España en los primeros siete mese del año, es que las ventas exteriores han retrocedido ligeramente en términos de volumen respecto al mismo periodo de 2016, un 1,1%, pasando de 1,19 millones de toneladas a 1,18 entre enero y junio de este año.
Baja algo el volumen de las exportaciones, sin embargo crecen en valor un 14,9%, hasta 2,8 millones de euros. Algo que desde Interporc explican debido a la subida general de los precios promedios de exportación; y también al «importante» crecimiento de las exportaciones de productos elaborados. Según la tipología de los productos, los datos del primer semestre del año reflejan un crecimiento en volumen de las exportaciones de un 30% en manteca fundida; un 14,6% en preparaciones y conservas; un 12% en panceta salada; y un 10,8% en jamones y paletas curados.
El informe revela que las exportaciones de carnes frescas, refrigeradas y congeladas todavía representa el 72% en volumen y el 70% en valor de todas las exportaciones exteriores.
El sector trabaja para mejorar, aunque en el caso de Castilla y León el principal hándicap, como apunta el director de Anprogapor, es la falta de «modernización». Y ello, sin olvidar que la Comunidad cuenta en Ávila, Soria y Zamora con tres de las más modernas instalaciones del conjunto nacional.
A pesar de ello, Higuera insiste en que el profesional debe reinvertir sus beneficios y acometer mejoras en las granjas. Esta desventaja es, por otra parte, un elemento a favor, ya que la falta de inversión se vincula a un menor coste financiero y un mayor «desahogo» ante los bancos frente a los productores de otras regiones.
La estructura regional se vincula también a una menor productividad. El responsable de Anprogapor es, sin embargo, optimista de cara al futuro. El sector tiene, en su opinión, «potencial» y «capacidad de crecer». Especialmente, dice, en una tierra como la nuestra por la tipología del terreno y los cultivos que debería favorecer un crecimiento de forma «ordenado» y respetando el medio ambiente.
En materia de mercados, China es todavía el primer cliente del sector porcino español, en volumen, con 196.000 toneladas, y el segundo en valor, con 317.207 euros. Y es que las exportaciones a China, aún habiendo bajado, están por encima de los valores de 2015, como señalan desde Anprogapor, quienes reconocen la situación extraordinaria vivida en 2016 y la dificultad de que este escenario coyuntural se repita de forma continuada. De forma general, se ha vendido con más valor aunque con menos volumen.
Destaca en el informe de exportaciones de Interporc la recuperación ligera de las ventas al exterior a Francia. Crece también «con fuerza» las exportaciones a Japón, un 20% en volumen y un 30% en valor, Filipinas, Reino Unido, los Países Bajos, Italia República Checa, Rumania y Hungría, entre otros mercados.
En los siete primeros meses del año se constata, por otra parte, que no se ha mantenido la tendencia de crecimiento que venían experimentando las exportaciones extracomunitarias del sector respecto al año 2016. Baja el volumen, aunque de nuevo crece el valor un 6,2%.
El sector de porcino se muestra preocupado por la coyuntura actual. Un contexto a la baja con una caída de precios «dramática» en las últimas semanas.
Los precios arrancaron «bien» al comienzo del año, y se sitúan ahora en la Lonja de Mercolleida en 1,183 euros por kilo de peso vivo, dieciocho céntimos menos que hace aproximadamente un mes.
Las previsiones del Comité de expertos nacionales de la UE pronostica que el 2018 arrancará por debajo de los valores con los que empezó este año. De forma general, según Higuera, todo apunta a que «todo 2018 estará por debajo de las cotizaciones de 2017». Al menos, esta es la previsión en estos momentos evaluada en la reunión de la pasada semana en Bruselas.
En este sentido, hay que hacer una diferenciación según se trate de porcino blanco e ibérico. Y es que la situación es bien distinta.
Así como en el blanco las previsiones son más «negativas», el director de la Asociación Nacional de Productores de Ganado Porcino mantienen que el ibérico sigue otra dinámica. Es decir, los mataderos tienen ganas de sacrificar y no parece que se vaya a registrar una bajada de precios como ya se constata en el porcino blanco, donde los mataderos están sacrificando menos.
Para el sector en estos momentos el reto sigue siendo avanzar y mejorar en términos de productividad y eficiencia. Proyectos que ya se están llevando a cabo en muchas granjas con la bioseguridad como la base de todas las actuaciones.
Miguel Ángel Higuera recuerda la amenaza de la peste africana que está «rondando» Europa y la necesidad de «protegerse» para evitar la entrada de esta enfermedad que se ha expandido de forma descontrolada afectando a países como Rusia, Lituania, Letonia, Estonia y Polonia. El reto es mejorar en sanidad animal, haciendo también un uso responsable de los antibiótios en las granjas. En este sentido, hay que recordar el proyecto que está en marcha en Castilla y León para promover ese uso racional y prudente, un plan del que forman parte nueve empresas productoras de ganado porcino y de carne de cerdo en la Comunidad.
Una labor por la que apuestan junto a la gestión de los subproductos, es decir, los purines y cadáveres. Es posible una mayor optimización a nivel agrario, por eso el sector trabaja en esta materia para avanzar.