BURGOS
Las Opas no descartan una «proliferación» de topillos
Casos aislados La situación es menos grave que en Tierra de Campos (Palencia yValladolid), con pequeños focos en la comarca de Pisuerga /UPA exige a la Junta «menos burocracia y más realidad»

Un topillo asoma la cabeza por un agujero en un terreno agrícola.-BEGOÑA RIVAS
Con Tierra de Campos -Valladolid sobre todo- en el punto de mira y el fantasma de la famosa plaga que comenzó a propagarse hace ya 10 años en la provincia de Palencia, los agricultores y organizaciones profesionales agrarias (Opas) burgalesas permanecen ojo avizor ante una posible proliferación de topillos si no se adoptan las medidas oportunas. De momento, la comarca del Pisuerga es la única en la que se han localizado focos aislados que de momento no constituyen un problema serio.
El presidente provincial de la Unión de Campesinos de Castilla y León (UCCL), FélixArribas, asegura no haber recibido hasta la fecha «muchas quejas generalizadas», lo cual no significa que se pueda descartar «una plaga importante» a futuro. En este sentido, lo tiene claro:«si empezamos a ver un foco y no se ataja, al final termina en plaga». Sabe de lo que habla, y cita a Tierra de Campos como el escenario más proclive para la temida proliferación.
En similares términos se expresa Rafael Díaz, representante de Asaja Burgos, pues tiene constancia -así se lo han transmitido varios agricultores afines al sindicato- de que los topillos ya se encuentran desplegados por varias localidades de la comarca como «Melgar de Fernamental, Arenillas de Riopisuerga, Itero del Castillo o Palacios de Riopisuerga». Y no solo eso, pues también se han dado avisos en Valbonilla y Pedrosa del Príncipe.
«No es una alarma», advierte con cierta tranquilidad el secretario provincial de UPA, Gabriel Delgado, quien por otra parte tampoco descarta una posible proliferación «por lluvias». Aún con todo, reconoce que Burgos se está salvando por el momento mientras mira de reojo a la vecina Palencia, que ahora mismo está «más afectada».
Sea como fuere, los representantes de las tres Opas coinciden en la necesidad de que la Junta de Castilla y León se ponga manos a la obra para minimizar los daños y evitar una expansión como la del verano de 2007. «Mucha burocracia y poco realidad», lamenta Delgado en alusión a la quema de rastrojos, que entrará en vigor el 1 de octubre.
«Estamos a dos días de poder actuar», subraya el secretario general de UPAen Burgos, quien por otra parte pide mayor concreción mientras critica el gran número de «requisitos» que la orden impone a quienes soliciten la autorización para llevar a cabo esta práctica. Lo que sí tiene claro, con independencia del largo margen de tiempo que queda por delante, es que las quemas controladas de rastrojos constituyen uno de los mejores métodos para combatir diferentes tipos de plagas, de ahí su insistencia en que la «agilidad» debería estar a la orden del día.
Por su parte, Díaz se refiere a la quema controlada como una «reivindicación histórica» que «solucionaría muchos problemas», ya que este método es la mejor alternativa a «otros tratamientos mucho más agresivos con el medio ambiente».
Arribas, por su parte, no tiene noticias sobre las condiciones especificas de la autorización. No obstante, en sintonía con Díaz, subraya que en la actualidad «se echan cantidades enormes de herbicidas e insecticidas», por lo que esta práctica no solo resulta más beneficiosa para el medio, sino que además «regularizaría todo tipo de plagas» de cara a «controlar topillos, semillas y hongos».